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Capítulo 10
No quiero aguantarte nunca más
Palabras:1014    |    Actualizado en:15/02/2020

Al darse cuenta de que no debería haber dicho eso, Jeremy inmediatamente bajó la mano, sin embargo, ya le había dejado dos contusiones en el cuello a Sherry con la fuerza de su mano.

Ella abrió la boca pero no le dijo nada, solo lo miró fijamente con los ojos brillantes y se rio.

Él tenía derecho a divertirse con otras mujeres, en cambio ella, que solo había ido a un bar a tomar un trago y a divertirse con los camareros para relajarse, según Jeremy, significaba ponerle los cuernos.

¡Menuda ridiculez!

Por otro lado, él nunca había visto esa faceta de Sherry.

En los tres años de matrimonio, ella siempre había permanecido a su lado sin quejarse ni dudar, tan obediente como una muñeca sin vida.

Sin embargo, en ese momento, al ver su aspecto animado y feroz, sintió que estaba a punto de perderla.

"Sherry, tú...", balbuceó Jeremy sosteniendo su muñeca delgada, sin saber qué decir.

Por otro lado, la mujer dejó de reír, sus ojos se volvieron fríos y le dijo: "¿Yo? ¿Acaso te estoy ocasionando problemas a propósito?

Jeremy, no quiero tener que aguantarte nunca más. Ya no siento nada por ti. Si lo necesitas, puedes salir y tener sexo con otras mujeres. No me importa para nada. O si prefieres, incluso puedes pasar la noche con ellas".

Su tono era muy tranquilo, pero sin duda era el daño más directo que se le podía hacer a un hombre.

"¿Qué? Muy bien, Sherry, lograste enfurecerme", le dijo Jeremy y, después de mirarla por mucho tiempo, se vistió y se fue dando un portazo.

La habitación volvió a quedarse inmediatamente en silencio. Lo único que Sherry podía oír fue el eco del portazo que resonaba en el chalet. Luego, sacó el botiquín y se aplicó una pomada en el hematoma del cuello sin ninguna expresión.

Eso no significaba que no le doliera, solo que ya estaba acostumbrada.

Al día siguiente, Sherry se levantó al mediodía, pues se sentía muy descompuesta por culpa del alcohol. Después de bañarse, se obligó a espabilarse para preparar el almuerzo. Cuando estaba a punto de entrar a la cocina, recordó repentinamente que Jeremy se había ido enojado la noche anterior y que todavía no regresó, a pesar de que solía volver a cambiarse de ropa por la mañana.

"Ding dong". Justo en ese momento, alguien tocó el timbre.

Sherry se apresuró a abrir la puerta y vio a Jeffery parado afuera, sudando, con una bicicleta a su lado.

"¿Qué haces aquí?", le preguntó la mujer, pues nunca se hubiese imaginado que pudiera ser Jeffery. Ella se quedó aturdida por un momento antes de volver en sí y le dijo: "Entra y descansa un poco, que hace demasiado calor afuera".

El muchacho asintió y dejó a un lado la bicicleta. Después, siguió a Sherry al interior de la casa.

Pero, cuando vio la magnífica decoración y las antigüedades que estaban por todas partes, este se sintió avergonzado. "Sherry, vine a traerte tu carnet de identidad", le dijo él sacando una pequeña caja muy bien envuelta de su mochila y se la dio a Sherry.

Al abrirla, la mujer vio que su carnet de identidad estaba dentro, junto a él, un reloj de marca Vacheron Constantin y dos tarjetas de crédito.

"¡Muchas gracias! Si no fuera por ti, aún no me habría dado cuenta de que no tenía mi carnet", le agradeció ella sinceramente y dejó la caja en la mesita de café.

Al ver que Jeffery estaba sudando, se levantó rápidamente para prepararle un té.

Sherry no se había recuperado totalmente de la resaca y todavía sentía las piernas flácidas cuando caminaba. Al salir de la cocina con la tetera, se mareó y se cayó hacia adelante.

"¡Ay!", gritó ella, aunque se veía calmada ante tal situación, considerando que la mitad del té se derramó sobre sus pies.

El dolor punzante le hizo pensar que la piel se le estaba despegando.

Cuando Jeffery escuchó el grito, corrió inmediatamente hacia ella.

Al ver la tetera rota y los pies de Sherry rojos, frunció el ceño inmediatamente.

"¿Por qué eres tan descuidada? Pon agua fría en la zona quemada, rápido", le dijo él tan nervioso que incluso olvidó la vergüenza.

Su mirada preocupada y su tono angustiado se parecían aún más a Jeremy.

Sentía un dolor ardiente en su empeine, pero ella estaba desconcertada por la atención que el invitado le entregaba.

Recién cuando sintió algo frío en los pies volvió a reaccionar. Jeffery había llenado una jofaina con agua fría y le estaba dando suaves palmaditas en la zona quemada.

"No... No te preocupes, puedo hacerlo yo misma", le dijo Sherry, quien nunca antes había tenido ese tipo de contacto con otro hombre y estaba tan nerviosa que quería retirar el pie.

"Sherry, solo te estoy ayudando a enfriar la herida o te saldrá una ampolla", le dijo Jeffery sumergiendo su pie en agua fría y luego ayudándola a sentarse en el sofá.

Después, encontró la pomada para las quemaduras que ella le había indicado y se la aplicó despacio con un hisopo.

La luz del sol brillaba a través de la ventana e iluminaba el rostro del muchacho, quien, en ese momento, tenía una mirada muy seria.

Al ver las largas pestañas de Jeffery y la sombra que se proyectaba en sus párpados, la muchacha recordó su infancia, lo cual la perturbó repentinamente.

En aquel entonces, Jeremy la cuidaba de la misma manera.

Justo en ese momento, la puerta produjo un pequeño ruido. Aparentemente, alguien estaba tratando de abrirla con una llave. Al escuchar eso, Sherry rápidamente miró en dirección a la puerta, la cual se abrió. Jeremy llevaba puesto un traje negro y apareció en la puerta.

Según lo que él podía ver, su esposa estaba sentada en el sofá, con la mitad de sus hermosas piernas expuestas.

Frente a ella, Jeffery estaba en cuclillas, con la mano apoyada en su pierna.

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1 Capítulo 1 Una gran humillación2 Capítulo 2 Solo un juego3 Capítulo 3 Le coquetean4 Capítulo 4 No la toques5 Capítulo 5 Se ve tranquila sola6 Capítulo 6 Se acabó7 Capítulo 7 Me emborraché en el bar8 Capítulo 8 Culpa a Sherry9 Capítulo 9 ¿Esperar a que me pongas los cuernos 10 Capítulo 10 No quiero aguantarte nunca más11 Capítulo 11 Recuerda quién eres12 Capítulo 12 Dámela13 Capítulo 13 Desesperación14 Capítulo 14 Hablemos del divorcio15 Capítulo 15 Algo cambió16 Capítulo 16 Jessie es una sinvergüenza17 Capítulo 17 Vivamos juntos para siempre18 Capítulo 18 ¿Te acostaste con él 19 Capítulo 19 Soy tu hombre20 Capítulo 20 Está herido21 Capítulo 21 Cada vez es más difícil tratar contigo (Primera parte)22 Capítulo 22 Cada vez es más difícil tratar contigo (Segunda parte)23 Capítulo 23 ¿Crees que puedes deshacerte de mí (Primera parte)24 Capítulo 24 ¿Crees que puedes deshacerte de mí (Segunda parte)25 Capítulo 25 Un buen espectáculo en la cocina26 Capítulo 26 El divorcio (Primera parte)27 Capítulo 27 El divorcio (Segunda parte)28 Capítulo 28 Llegar a un acuerdo29 Capítulo 29 De vuelta al trabajo (Primera parte)30 Capítulo 30 De vuelta al trabajo (Segunda parte)31 Capítulo 31 Sherry le pertenece a él32 Capítulo 32 Su consideración33 Capítulo 33 Pasó la noche en el salón34 Capítulo 34 ¿Qué hiciste con Chester 35 Capítulo 35 Chismes36 Capítulo 36 Un hombre intrigante (Primera parte)37 Capítulo 37 Un hombre intrigante (Segunda parte)38 Capítulo 38 Nunca más me darás órdenes (Primera parte)39 Capítulo 39 Nunca más me darás órdenes (Segunda parte)40 Capítulo 40 No tienes derecho a interferirme41 Capítulo 41 El plan de Jeremy42 Capítulo 42 Sé mi compañera43 Capítulo 43 Atrapada en la cama (Primera parte)44 Capítulo 44 Atrapada en la cama (Segunda parte)45 Capítulo 45 Sigan molestando46 Capítulo 46 Que no te conmueva (Primera parte)47 Capítulo 47 Que no te conmueva (Segunda parte)48 Capítulo 48 Castigarla (Primera parte)49 Capítulo 49 Castigarla (Segunda parte)50 Capítulo 50 El desastre del vestido (Primera parte)51 Capítulo 51 El desastre del vestido (Segunda parte)52 Capítulo 52 Cambio de pareja53 Capítulo 53 Beso audaz54 Capítulo 54 La heroína (Primera parte)55 Capítulo 55 La heroína (Segunda parte)56 Capítulo 56 Baila con el lobo57 Capítulo 57 Accidente58 Capítulo 58 No serás complaciente por mucho tiempo (Primera parte)59 Capítulo 59 No serás complaciente por mucho tiempo (Segunda parte)60 Capítulo 60 Quiero cuidar de ella61 Capítulo 61 Un momento íntimo62 Capítulo 62 Cuídala (Primera parte)63 Capítulo 63 Cuídala (Segunda parte)64 Capítulo 64 Hacerse la víctima (Primera parte)65 Capítulo 65 Hacerse la víctima (Segunda parte)66 Capítulo 66 Hacerlo enojar67 Capítulo 67 El enredo (Primera parte)68 Capítulo 68 El enredo (Segunda parte)69 Capítulo 69 No la lastimes (Primera parte)70 Capítulo 70 No la lastimes (Segunda parte)71 Capítulo 71 Su relación se hace pública72 Capítulo 72 Permanecer en la misma habitación (Primera parte)73 Capítulo 73 Permanecer en la misma habitación (Segunda parte)74 Capítulo 74 Sembrando discordia75 Capítulo 75 Vanidad (Primera parte)76 Capítulo 76 Vanidad (Segunda parte)77 Capítulo 77 Divorciémonos (Primera parte)78 Capítulo 78 Divorciémonos (Segunda parte)79 Capítulo 79 No me toques80 Capítulo 80 Vanagloria fingida (Primera parte)81 Capítulo 81 Vanagloria fingida (Segunda parte)82 Capítulo 82 Herido (Primera parte)83 Capítulo 83 Herido (Segunda parte)84 Capítulo 84 Rescatada por él85 Capítulo 85 ¿Qué tiene de bueno Sherry (Primera parte)86 Capítulo 86 ¿Qué tiene de bueno Sherry (Segunda parte)87 Capítulo 87 Es Linda88 Capítulo 88 Cliente inesperado (Primera parte)89 Capítulo 89 Cliente inesperado (Segunda parte)90 Capítulo 90 Acercarse a Sherry91 Capítulo 91 Ya se ha recuperado92 Capítulo 92 Actuando deliberadamente (Primera parte)93 Capítulo 93 Actuando deliberadamente (Segunda parte)94 Capítulo 94 Un hombre al que le gusta jugar con las mujeres (Primera parte)95 Capítulo 95 Un hombre al que le gusta jugar con las mujeres (Segunda parte)96 Capítulo 96 La cita97 Capítulo 97 Pareces infeliz de verme regresar (Primera parte)98 Capítulo 98 Pareces infeliz de verme regresar (Segunda parte)99 Capítulo 99 ¿Me extrañaste 100 Capítulo 100 Tal para cual