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Capítulo

Luna era una chica alegre, que había crecido en una familia cariñosa. Siempre había tenido todo lo que necesitaba y más, pero todo esto cambió cuando el día de su cumpleaños número 21 descubrió que todo en su vida era una mentira, sus padres no eran los biológicos y ella ni siquiera era humana. Se vio involucrada en una guerra entre vampiros , hombre lobos, brujas y humanos, un mundo completamente nuevo que ella desconocía y para el que no estaba preparada. Descubrirá que está implicada en una maldición, y que solo ella tiene en sus manos el destino de toda su especie. Numerosos serán los obstáculos que tendrá que afrontar para sobrevivir y salir adelante, pero ella no estará sola, tendrá a su lado su mejor amiga Vicky, y un amor destinado . ¿Podrá Luna acostumbrarse a su nueva vida? ¿Aceptará el destino que le espera? ¿Aceptará su amor destinado? Te invito a que averigües el largo camino que tiene que transitar Luna para cumplir su destino.

Capítulo 1 Cumpleaños

Llegué a la puerta de casa de mis padres como cada dia luego de salir de la escuela. Me disponia a subir a mi habitación pero escuché unas voces que provenían de la cocina, decidí acercarme en silencio para ver que sucedía.

- ¿Dónde está? – pregunto una voz que me pareció conocida.

- No lo sé, no la veo desde hace unos dias. – respondió mi padres de rodillas en el suelo.

- Mientes, la estas protegiendo – apunto a mi madre con una pistola- dime donde esta o muere tu esposo.

- Por favor no, le juro que no se donde esta, deje ir a mi mujer, ella es inocente.

- ¿Inocente? Ustedes ocultaron y protegieron un monstruo. Ustedes sabían lo que ella era, sabían los controles que se hacen cada año y no sé cómo falsificaron documentos para protegerla porque es imposible que pasara el Tes. Así que los dos son culpables. Ahora díganme donde esta o pueden darse por muertos. – mi madre miro a mi padre una lagrima rodo por su mejilla, lo beso y le dijo que lo amaba, luego miro al hombre.

- Ya le dijimos que no sabemos y si lo supiéramos tampoco traicionaríamos a nuestra hija.

- Como quieran – dijo el hombre y apretó el gatillo disparándole en la frente.

- Nooooo- grito de dolor mi padre tirándose sobre el cadáver de su mujer.

Intente ponerme de pie para impedir que le pasara algo a mi padre, pero de proto sentí una mano que me sostenía y me impedía moverme, era una morena, intente soltarme, pero mi padre hablo y volví a centrar mi atención en él.

- Dicen que ellos son monstruos, pero los verdaderos monstruos son ustedes. Mi hija no le ha hecho daño a nadie porque le quieren hacer esto.

- Todavía no le ha hecho daño a nadie, es cuestión y de tiempo- y apuntando a su cuerpo añadió- son ellos o nosotros, deberías saberlo. Sabes que no puedo dejarte vivir no cuando sé que simpatizas con su causa. Adiós viejo amigo.

Disparo dos veces en el pecho de mi padre, ahogue un sollozo y la morena escondió mi rostro en su pecho.

Desperté mientras lágrimas rodaban por mi mejilla y no podía contenerlas

— Cariño, despierta, ya es hora.

La dulce voz de mi madre se escucha a través de la puerta, mientras toca rítmicamente la puerta de mi habitación. De un salto me pongo de pie, abra la puerta y abrazó a mi madre. Ella se asombra de mi arrebato pero me devuelve el abrazo y besa mi frente.

— Feliz cumpleaños cariño. — intenta soltarme, pero yo la abrazó con más fuerza. — Luna, cariño vas a llegar tarde, debes soltarme y prepararte.

- No quiero dejarte, prométeme que no irás a ninguna parte, prométeme que estarás bien.

— te prometo que estaré bien, ahora corre a cambiarte. — la vuelvo a abrazar y le beso

— Te amo mamá

Obedezco a mi madre y entro a la habitación y comienzo a preparme, aun no puedo dejar de pensar en el extraño sueño, se sentia muy real. Algunos minutos despues la puerta de mi habitacion se abre, mi amiga me recibe con una sonrisa, sus cortos y negros cabellos se encuentran desordenados, sus ojos café sonríen también y yo no puedo evitar hacerlo, así es Victoria, tiene la facultad de hacerte sonreír, aunque no quieras, porque su sonrisa es contagiosa.

— Feliz cumpleaños Lu. — me grita y salta sobre mi comienzo dome a besos, después de mucho tiempo consigo apartarla.

— ya basta Vicky, mejor bajemos que ya vamos tarde y por favor, no quiero fiesta sorpresa hoy. — Ella finje un arito de ángel mientras sonríe y to se lo que significa otro año más que con sus fiestas sorpresas. Cuando salgo de la habitación me parece escuchar algo.

- creo que es hora de contárselo.

- Hoy no pronto.

Viki me miro extrañada

- Pasa algo, porque te detienes.

- Creo haber escuchado algo.

- anda, deja de pensar en tonterías y mejor bajemos o tu padre nos deja sin desayuno.

Seguimos caminando y no escuche nada más, es completamente imposible que hubieran sido mis padres, mi cuarto es el más alejado de la casa y no se puede escuchar nada. Decidí ignorarlo, tal vez fueron imaginaciones mías. Seguí caminando y sentí y un terrible mal olor, cuando llegue a la cocina mis padres estaban charlando y riendo tranquilos y me sentí feliz de que él sueño no fuera nada más que eso, un sueño.

- Feliz cumpleaños mi bebé

- papá no soy una bebé hoy estoy cumpliendo veintiuno, deberías dejar de llamarme así;

- Para mí siempre serás mi bebe.

Puso la tasa que sostenía encima de la mesa y abrió los brazos como cuando yo era niña. Sonreí e hice lo de siempre correr y esconderme en sus brazos. Era nuestro momento especial, siempre que me sentía triste o estaba mal los brazos de mi padre eran la calma para cualquier dificultad.

- Por mucho que disfrute ver sus muestras de cariño, debemos irnos a la Universidad. – nos interrumpió Viki.

- Y tú al hospital – le recordé a mi padre que parecía haber olvidado su trabajo.

- No pasa nada cariño, pedí la mañana para estar cuando despertaras.

- Yo también me voy, que hoy hay mucho trabajo en el buffet. Siento no poder acompañarte el día de tu cumpleaños mi niña.

- No se preocupen, voy a estar con Viki, no estaré sola.

Mis padres me besaron la frente, tomaron sus cosas y se disponían a partir, mi padre paro antes de cerrar la puerta tras de sí, me sonrió y agrego.

- En la mesa de la sala esta mi regalo. Ten cuidado y pórtate bien.

Corrí tan rápido mis tacones me permitieron. Y me encontré con una llave roja de coche Ferrari y una tarjeta.

Espero te guste, combina con tu pelo.

Sali de la casa y en la entrada principal me esperaba un Ferrari rojo. Era hermoso.

- Yo también quiero un regalo así, madre mia tremendo pedazo de coche.

- Dale monta, vamos a dar una vuelta.

Subí al coche y al encenderlo lo escucho ronronear bajo mí, creo que no existe sonido más sexi y que me guste más.

Cuando estábamos fuera del vecindario donde vivo, volví a sentir el olor a podrido, solo que esta vez era más fuerte, preste atención mientras conducía y me percate de que cerca había tanque de basura lleno, al parecer todavía no había pasado a recogerla. Todo lo de esa mañana me resultaba extraño y sentía una opresión en la boca del estómago, ese presentimiento que tienes cuando sabes que algo va a salir mal y no sabes explicar que o cuando. No sabía porque sentía eso, pero sabía algo estaba a punto de suceder.

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