“Noemí encuentra en una noche: a un desconocido deambulando por su territorio. Confundida decide encararlo, pero lo que más la hace dirigirse en su dirección: es su olor. Una mezcla de vainilla y bosque, inunda sus fosas nasales. Lo que hace es atraerla, más y más a él. Hasta darse cuenta, que su loba lo reclama como su mate, con el tiempo. Él niega quererla, y dice que ella es una simple Omega incapaz de ser su mate. Ella es comprometida con un jefe de la manada. ¿Se quedará Noemí con su mate?”