icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El papá de mi bebé

Capítulo 4 Ojos Melancólicos.

Palabras:2228    |    Actualizado en: 27/02/2023

ería nos separamos, volviendo a vernos horas antes que saliera el avión de regreso. Nunca le conté que hice durante los dos días restantes del p

ió sin decir una sola palabra. La verdad no hacían falta, la expresión de su rostro h

cidos por el sueño, completamente desnudos abrazados como dos amantes satisfechos. Entrada la madrugada, d

s lo que había hecho, el redondo desnudo trasero de a mi

avergonzada, por haber tenido

reviviendo el divino placer de estar entre sus brazos. Sin embargo, pensé que lo mejor era no estar allí c

dejarlo caer y desnudarme sedienta frente a ese papacito. Admito que moría de ganas por be

consérvalos como un maravilloso y preciado recuerdo, a fin de cuentas fue el primer ho

entía una gran melancolía. De camino a mi cuarto, imaginaba que pasaría si me permitía darme la oportunidad de conocerlo, de dejarlo entrar a mi vida más allá que a entre

Azucena diciéndome que había conocido a un apuesto italiano que la había invitado a pa

an por allá - Fue mi reacción inicial, luego me di cuenta qu

sol entraban por el balcón así que pensé en darme una ducha y bajar a la piscina. Nunca tuve miedo de encontrarlo por los pasillos

pinta, busque mis bellos lentes de sol. Me veía espectacular, no es por nada pero mis curvas son hermosas. Parada frente al espejo, pensé que de pronto era demasia

barra que estaba decorada con muchas frutas tropicales y arreglos de flores, que combinaban excelente con el bello día que estaba iniciando. Qu

por ocultar grandes sentimientos, al menos eso fue lo que me transmitió al verlo. Mientras comía lo observé por largo rato,

que me motivo a ir en su auxilio, era como si una voz interna me dijera que era

ado? - Sonreí y haland

como de unos 38 años, usaba lentes correctivos su cabello reflejaba algunas canas y su piel estaba roja por el sol. Podría deci

... Si quieres

no importunarte... Es q

guna molestia. Y te entiendo

a cuesta del que no se sentía cómodo para hablar y siendo una extraña, no era nadie para preguntarle. Pero es

erdad viniste a este paraíso en viaje

uena, pero así soy yo. Solamente vivo

mpleta soledad a quien le daba igual estar en medio un sueño caribeño, igualmente parecía vacío. Por esa razón, de

i también... ¡Uff si te contara! Pero no creo que venga al caso hablar

no le había dicho ni su nombre le estuviera ofreciendo unas vacaciones, seguramente debí verme como la más bar

ecer una loca, pero no lo soy; te pregunt

espondió

o del día para ti ¿O ya ti

, mi vuelo es

os. Personalmente me encargaré de borrar esa expresión

tonces porque no cambiar también de identidad; parecía simple sin mayores complicaciones, solo d

o gusto, mi n

ese lado entendí sus balbuceos, pero a pesar de sus titubeos, decidió quedarse y hacer lo que le sugerí. Debo confesar, que no sabía por dónde iniciar

rio de temas de conversación. Lo primero que hicimos fue pedir unas piñas coladas y realizar una larga ca

ropia empresa de marketing..

o... - Ahí estaba otra vez

a salvo conmigo, palabra de honor - coloqué que mis manos en p

sonrojé con su cumplido, pues era la primera vez qu

me ha sacado ese lado, tal vez sea la bue

n los pocos minutos que llevamos de conocernos he visto que eres una muj

es un hombre había puesto tanta atención en mí, sin que se lo pidiera, es más me atrevería a decir que sin esperar nada a camb

Dije jugando con el agua en la orilla - ¿Qué es lo que no t

n sobria pero al mismo tiempo intensa, como si el paisaje de alguna manera exteriori

o es simple, una vida de soledad, en la que he ca

o con el trabajo, pero no me pareció que lo dijera en ese sentido, más bien h

también en mi caso, que lucía muy parecido al suyo. Continuamos nuestro recorrido por la playa hasta llegar al malecón, hablábam

Azucena interrumpió de golpe mi relato - La preg

d, puedes esperar a que

orta, o sea te acostaste o no, con

sobre Luis porque sabía que no lo entendería, pero bueno, ya estaba no ib

o más tierno que jamás haya tenido, nos despedimo

posibles padres parece ese bebé que llevas dentro

a miranda de mi amiga, como un criminal que se ve acorralado con una con

usiste esa cara? Cándida Ruiz

antalón, estaba muy nerviosa por proseguir con mi relato, pero h

tres los posibles

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El papá de mi bebé
El papá de mi bebé
“Tras ser despedida de su empleo, una mujer obsesionada con el trabajo decide seguir el consejo de su mejor amiga y tomarse unas vacaciones fuera de control que la ayuden a salir de la depresión. Lo que no sabia es que un fin de semana de locura cambiaria tanto su vida, cuando dos meses después descubre que estaba embarazada y no tiene idea de quien de sus citas ocasionales de aquel viaje, es el padre.”
1 Capítulo 1 Dos minutos 2 Capítulo 2 Tres días y dos noches...3 Capítulo 3 La playa4 Capítulo 4 Ojos Melancólicos. 5 Capítulo 5 Ahora ¿Qué sigue 6 Capítulo 6 De empleo y otras preocupaciones.7 Capítulo 7 Revoltijo de emociones8 Capítulo 8 Cuentas, gastos y malestares.9 Capítulo 9 Agridulce visita 10 Capítulo 10 Ser Insuficiente11 Capítulo 11 Culpa, remordimiento y sorpresas en la galería 12 Capítulo 12 Un buen hombre13 Capítulo 13 Más que simples emociones14 Capítulo 14 Correr el riesgo, es una opción.15 Capítulo 15 Las oportunidades hay que buscarlas16 Capítulo 16 ¡Quien lo diría!17 Capítulo 17 Mucho en que pensar 18 Capítulo 18 Ni tan calvo, ni con dos pelucas. 19 Capítulo 19 El empeño de la casualidad.20 Capítulo 20 Caballeroso y Elegante21 Capítulo 21 Pastel de agradecimiento.22 Capítulo 22 Subidas, bajadas... ¡No veo la hora de llegada!23 Capítulo 23 Lugar de recuerdos24 Capítulo 24 La casita del árbol25 Capítulo 25 Para el frio, algo acogedor.26 Capítulo 26 Las fresas con crema.27 Capítulo 27 Tanto que contar28 Capítulo 28 Más que decir29 Capítulo 29 Herida abierta30 Capítulo 30 Disparatadas emociones 31 Capítulo 31 En la raya 32 Capítulo 32 Una mala pasada33 Capítulo 33 Desconcierto34 Capítulo 34 Menos siempre es más 35 Capítulo 35 Caballeros oxidados 36 Capítulo 36 Verónica 37 Capítulo 37 Acciones que desconciertan 38 Capítulo 38 Cena para dos.39 Capítulo 39 Palabras sinceras