icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Amor Del Magnate

Capítulo 6 No quiero estar cerca de él

Palabras:1789    |    Actualizado en: 17/08/2023

abía aparecido, preparé también unas lonchas de queso, aceitunas y verduras en un plato. No tenía idea de lo que le gustab

o que pensaba. Se sentó a la mesa frente a mí, porque así coloqué los p

ía la esperanza de no hacer el ridículo, como

z baja. Espero que él también me haya deseado buen provecho

hasta me había dicho que me quedara a su lado como si fuera un niño con miedo a estar solo o mejor dicho, un hombre cansa

bos evitamos apartar la mirada de nuestros platos. Pero tuve mucho cuidado con lo que comía, pa

subiendo a su dormitorio. Algo decepcionada de que no hubiera dicho nad

saba con e

X

minar de lavar los platos, cuando escuché que un auto entraba al patio. Primero mir

staba sonriendo radiantemente, y viéndolo así, con el cabello ligeramente despeinado y vestido con un chándal, tenía que reconocer que era guapo y las chicas claramen

inclinó torpemente, hacién

! ¡Me alegr

ó, pasando junto a

n la casa y tú eres el tipo con el

eso?- resopló, llevándola a

bromeand

el aparador y s

otras razones?-

eteo, no era estúpida

vía- me reí, acercándome y golpeándolo

nclinó sobre la mesa, sacando una cacerola llena de galletas casera

orme. Tomé la cacerola y la abrí con impaciencia, sacando una que parecía una nuez. La

vi que me miraba r

uien le gustan mu

¿Hay también una oca

en el mostrador. Su mirada insistente y

go dulce después de toda

e él, no pude ver ninguna malicia y odio en sus ojos. Parecía bastante enojado o incluso decepciona

sencillo, pero tampoco parecía tan difícil. Para demostrar que entendía el arte de hacer fuego, me d

a de cama con emoticones en Fac

tro leño en la pequeña chimenea, comenzando a

ea, Celia

í de hombros, todavía tratando de controlar

mí con paso confiado- Quizás algún

me calmé cuando vi que se estaba divirtiendo a mi costa. De hecho, estaba coqueteando en

de creer- dije, mi

tomó a

me senté en el borde de mi cama, sintiéndome un poco culpable. Sabía que la curiosidad crecería

A veces tenía la extraña impresión de que se odiaba a sí mismo. Bueno, yo no lo odiaba, y no tenía la conciencia muy libre y tranquil

aldito o

rápido. ¿Cuándo me acostumbraré a esto? ¿Cuándo dejaré de pasar por todas las emociones y el calor cuando sé

Seguí adelante, suspirando cuando vi que no había hecho nada por encender el fuego, lo cual fue un fastidio para mí, ya que tuve q

i mirada allí instintivamente, sin pensar por un momento en lo que iba a ver. ¿Quién hubiera pensado que s

inclinado y mirándolo con los ojos m

rse antes de que vol

ra la toalla, revelándolo completamente d

ró del brazo para levantarme. Atrapé mi labio inferior entre mis dientes porque su agarre era

Sus labios estaban presionados en una línea recta. Músculos tensos. Esperaba que no me

?- gruñó en mi cara, y el impacto me

Parpadeé mucho, comp

re encuentras razones, no me dejas en paz...- continuó gruñendo, solo que esta vez acercó s

l. Esto le ganó a todo, incl

ente roja, porque sentía un calor específico tambien en esa parte, pero todo era mucho

rasco su rostro y se deslizó en el hueco d

en el rabillo de mis ojos. Puse mis manos en su pecho y lo sentí sonreír cont

abajo tan sensualmente como pude. Sentí

in piedad su virilidad a través del material y apreté con fuerza, obligándolo a dar un paso atrás, gim

eza hacia mí, lanzándome una mirada que claramen

Estás loca?- rugió, logrando sacarme una

e te hayan hecho caso- dije, moviéndome hacia la puerta, temblando

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Amor Del Magnate
El Amor Del Magnate
“Celia, necesitada de dinero, acepta un trabajo como ama de casa de un hombre misterioso que vive aislado en una mansión. El hombre es conocido por su mal humor y su tendencia a ahuyentar a quienes lo rodean. La joven sabe que no será fácil, pero está decidida a demostrarle al hombre que no es como los demás. En los días que siguen, se gana la confianza del hombre, quien comienza a abrirse a ella. Juntos, descubren que ambos tienen secretos que esconden del mundo. A medida que se acercan, la joven empieza a ver al hombre como alguien más que un simple amargado. ¿Podrá romper las barreras que el hombre ha construido a su alrededor? ¿O será su mal humor y su ira demasiado fuertes para superar?”