AB
illones fueron remplazados por sillas colocadas estratégicamente para poder descansar, mesas repletas de aperitivos, el centro de
cuantos miembros de la manada están trabajando como servicio de entrega de bebes
rcidas por el salón, su mano se encuentra presionando mi espalda baja asegurándose qu
Ma
s las cuales no alzan la vista, pero entre medio de aquellas personas aparece la Alpha
na sonrisa – querida déjame decirte que te vez hermosa, p
manos comienzan a sudar e
eño cambio de est
tentamente mientras me re
, pero me gusta más tu co
uerida, deberías dej
o piense. – digo
n sus brazos acariciando mi cabello, mi
por el estilo, simplemente m
uería un cambio. – respondo ro
uego a las 00.00 iremos solo nosotros a acompañarlo en su transformación y vol
mate, me remuevo incomoda entre los brazos de aquella que es com
ucede? –
pe vamos, de
o desbordando de su boca y sus mejillas se encuentran infladas por la
dice su madre –
con la boca llena – te pr
arra de la mano y con la otra s limpi
ando recién llegamos tanto de personas de la manada como algunos
r el salón saludando a unas cuantas personas, la verdad agradezco que
a el lugar, mis ojos recorren el rostro de cada una de las personas presentes en mi campo de visión hasta
Marcos, Adria
copas en sus manos, mi pulso se acelera y mis manos comienzan a sudar cuand
ndome romper el contacto visual, trago saliva p
volteo rápidamente mi vista hacia la persona en
– pregunta co
olo... tengo un
Seg
scar algo para comer? O n
rápida
e estas bien
nto – iré a buscar co
hacia la mesa mas cercana. Apoye mis manos en el borde de ella m
stala en mi pecho, como si me s
li
da en mi espalda, puedo sentir su presencia, una tan insistente que me
él me dice que es peligroso, no tengo intenciones de averiguar que suceda, sufic
pe llegando a mi lado provo
mano al pecho mirándolo
te pregunte s
pea antes de ha
bien, e
manos a modo de di
topher ya har
te se encuentra reunida frente al pequeño escenario en
odos aquellos que pudieron participar de este día tan importan
el Alp
o y para aquellos vienen de alguna manada vecina esperamos que la Diosa Luna los bendiga con su mate si es que aú
un traje color azul marino con una camisa blanca debajo que se ajusta a su cuerpo favoreciendo su figur
tenta mirada de todos. Mis ojos no se despegan de él, mi corazón bombea m
las incomodid
can rápidamente a él para conversar mientras tocan sus brazos disimuladamente, mi c
e colocándose frente a mí bloqu
é, estoy
o ¿cuánd
pues desde que vi a tu hermano, podría mal interpretar las c
nada.
. – me empuja por la e
l momento que comenzamos a ca
enes hambre. –
re y como somos uno solo por ende
o es un
lo es. –
pher y agradezco a la Diosa que Felipe no se ha despegado de mi en ningún momento. Nos pusimos al día
e, repitiéndome muchas veces que debería volver a su casa porque me extrañan demasi
dad es que yo lo único que quería era irme a mi casa, pero sabia que si
nte comenzando a caminar en dirección hacia mi hogar. Demoro alre
lo saco del bolso de manos soltando un suspi
eunirnos ahora para presenciar l
e pueda, est
el celular de mi oreja. – ¿en que mome
a cansada y qu
hora de la noche con gente de otras mandas pres
o me dejarías marchar. Además,
r. Bueno al menos llegaste bien, t
bien,
ós co
e adentro en mi pequeño jardín delantero recitando e
hristopher en esta nueva etapa, si bien nuestra relación no est
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