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e vista
atravesó el estudio por lo que p
eramente levantada!", grité, con la voz ron
orizon, y mi cuerpo me pedía a gritos dormir. Me dolían los hombros po
largo suspiro, bajando la cámara mientras
ejor amiga y asistente creativa, Maya, me rodeó con un brazo p
allejero con estética oscura que publicaste en tu Instagram hace dos horas? Ya tiene doscie
s: la fotógrafa de alta costura, con una vida glamurosa y perfecta, como sacada de un
amiliar se apret
sa se desvaneció y se convirtió en un ceño fruncido. Has es
ansada", mentí suaveme
ba me hacía sentir vigilada. Ya fuera al salir de una cafetería, al conducir hacia una sesión de fotos
staban lo
do mensajes directos. Sin foto de perfil. Sin seguidores. Solo men
tida de rojo.
rte fuera hasta ta
nas de cristal oscuro del estudio-. Pareces estar esperando a que aparezca un fantasma. Mira, si te sientes
nrisa y asentí. "S
tante. El aparcamiento estaba oscuro; la lluvia convertía el asfalto en un es
Una vez. Dos vec
a al buz
e nuevo, nada. Solo la voz robótica y automatizad
copiloto. Me invadió la decepción, mezclada con una punzada de rabia. Sabía lo
partamento compartido fue tenso. Cada vez que un par de faros se acercaban demasiado en e
corriendo en el ascensor, deseando con todas mis fuerzas darme u
rta para abri
e quedaron atasca
aquetas de cuero oscuras, se encontraban dispersos por el espacio diáfano. Tres de ellos descansaban en mi sofá de terciopelo beige, revisando
de armas y a lluvia fría i
a en la entrada, c
sorprendido de verme, ni tampoco pareció preocupado por los desconocido
nsa rápidamente reemplazó el miedo. Cerré la puerta de golpe tras de mí
ado y desdeñoso, pasándose la mano
e hacia los hombres armados que apenas se dignaron a mirarme. «¿Están locos? ¡No c
a la encimera de la cocina y se sirvió un vaso de whisky puro-. La cosa se está poniendo tensa en las
túmb
traer la compra a casa en lugar de traer un peligro mortal directamente a mi puerta. Ya me acosa
la paciencia, las interminables excusas que había inventado para ju
ada -dije con una voz
el vaso a medio camino de
erminado
o seas dr
iendo una furia incontenible-. ¡No voy a seg
rmario dos enormes maletas rígidas. Abrí los cajones de golpe, descolgando la ropa y m
yado en el marco con los brazos cruzados, obs
urló en voz baja-. No puedes estar
mis maletas, pasé junto a él sin siquiera mirarlo y salí del
de invitados en la habitación de Maya. Mis maletas estaban cerca de
nada a cambio, solo una taza de té de
ción de liberación comenzaba a invadirme. Abrí la aplicación de
una imagen borrosa y melancólica en blanco y
la en la oscuridad, pero por fin puedo respi
iqué
respiré hondo con dificultad y cerré l
mb
bró contra la
ndo la publicación o algún fan preocupado. E
ta desconocida y sin perfil que me habí
to permanecía en la pantalla oscura, provoc
Feliz ruptu
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