del aire acondicionado funcionando al máximo dentro de la te
hombre mayor con un espeso bigote me re
casa de mis padres t
Las paredes blancas con tejas rojas, el pequeño jardín delantero lleno de bug
Arrastré mi maleta por el estrecho pasillo hasta
al techo agrietado. Afuera se escuchaban voces, mi padre y mi madre susurrand
e imp
a hablar
sociales. Allí, en la página princi
n y O
evaba un sencillo vestido de novia blanco, con el cabello cayendo elegantemente sobr
laban tanto que simplemente se me escapó y chocó contra la pared opuesta. L
mostrand
oncos, hundiendo el r
llos podían
recibían ni
l mundo era
izá una hora. Lo único que sé es que, cuando las lágrimas com
tor
solo, si
n hacia la ventana que daba al jardín delantero
s negros de lujo estacionados
erta del automóvil delantero se abrió y bajaron dos hombres vestidos de negro con ga
n salió d
her
ido rojo ajustado a su cuerpo y tacones
é los
a, mi her
entro del automóvil y entonces, desde
na silueta, aunque la luz del jardín ilumina
N
podí
a ventana de mi habitación, como si
s az
do: "Te lo dije. Volve
rpo se
a era el prome
nía se
demasiado lejos en mi apartamento, ahora estaba de pie en el jardín de la casa de mis padres en
dí de la
fuerte que podía esc
pués vino la voz de mi padre dándoles una cálida bienvenida,
de mi h
ba a
ando la puerta cerrada, deseando q
ras. Risas, conversaciones, el sonido de vasos chocando y el
hora cuando la puerta de
estaba
ca? -
l centro de mi pequeña habitación y observ
esante -dijo con su ma
haces
aba el
sin poder
que atravesar todo el pasillo para lle
se a
pa
s p
dose de hombros-. Mentí. N
ces qué
A
e a mí. Apenas nos separa
etido de mi her
Una mano quedó junto a mi cabeza y la otra en mi cintura. Sus ojos azules
arte, pero no veo a tu p
odavía
rías tu virginidad a un desconocid
día re
u cuerpo a través de la delgada tela de su camisa. La mano que tenía en
uca
me b
estado conteniéndose demasiado tiempo y ya no pudiera hacerlo más. Su mano apre
rré a s
o, sino para atra
scendió hac
suav
metido de mi hermana. Debería haber gritado, sali
hice na
é los ojos
ó la misma zona para aliviar la marca de la mordida. Su mano se deslizó bajo
etuvieron allí. El roce de sus dedos sobre mi piel hizo que mi respiración
ecía no p
ando besos cálidos sobre mi piel. Mis rodill
trol, pero en el rincón más pequ
rometido de
jé su
Det
o se
jé con m
DET
e habían oscurecido, su respiración era pesada y s
reguntó co
prometid
a me
o empez
asa? -pregu
mientras negaba
ad eres m
quieres
y to
sabrochada por un botón, mi cabello estaba desordena
tes de que lla
ruzados, los apartó lentamente y
y tu pr
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