“Era un día lluvioso cuando los engranajes del destino empezaron a girar. Eran solo unos niños cuando Nathan vió a Delilah por primera vez. Desde entonces, juró darle una vida llena de felicidad, y protegerla de toda la amargura en el mundo. Sin embargo, Nathan terminó destruyendo el hermoso mundo que intentó crear. Con el corazón roto, Delilah decidió huir de su lado. No sabía que él estaba dispuesto a dejarla ir. ¿Su destino era estar juntos? ¿En verdad?”