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Dejé Que El Mejor Amigo De Mi Padre Me Probara

Capítulo 3 Seguiré siendo una niña mimada

Palabras:1501    |    Actualizado en: 10/10/2026

e vista d

corazón latiéndome a mil. Sage se había ido antes, y siempre se olvidaba las

vuelto a olvidar las l

la pu

a mirada furiosa. De su mano colgaba una grues

trocedí hacia el inte

cerrojo. La cuerda se deslizaba por el sue

or qué e

no

uido de él cuando me d

mientas

s de los dedos índices, intentando parecer pequ

o. Tenía los dientes apretados. Las fosas nasales dilatadas

ando te dije que

hice ta

linó la barbilla. -No

O

e la cuerda en los brazos. Empujé el hombro hacia atrás contra su pecho. Moví el

s solo se a

élt

rucciones -dijo junto a mi oí

te

la boca. Me dieron arcadas. La saliva me resbaló por la

das como tú no les

alor estalló en

endes?

uego me levantó tirando de las ataduras y me empujó hacia el dormitorio má

qué te

itaras la virginidad. Y ademá

-Deja de ser una malcri

á así me de

a hasta la garganta y

lo h

e desabrochó los vaqueros. Su polla saltó fuera. Lo miré con lo

ca y sé una

los l

a hacerlo. No

nte y mantuve

ientes. Una risa oscura escapó de su g

o podía respirar. Las lágrimas me llenaron lentam

. Él se romper

respirar

a, pero ya empezab

mento -se burló-

ar para tomar aire. En cuanto lo hice, ya estaba dentro de mí

te de atrás de mi cabeza, sujetándome en su sitio. Con l

n mi boca tanto como pudo. Cuando no pude aguantar má

control, Ha

jodan -b

uita descarada hasta que

más pa

l bolsillo de los vaqueros, tirados en el suelo. Lo miró y

o y co

ojos co

Y

el teléfono. Pulsé el botón verde.

ijo mi padre p

el lo acercó más a mi boca. Si h

o en la oficina

las finanzas del cuarto

centímetro. -Un poc

enía en la boca. Las lágrimas me corrían p

driosa mientras hablaba por teléfono con mi padre. Enredó una mano en mi pelo y

Evelyn -dijo papá-. Estaba pe

viendo la cabeza sin que él me obligara. Lo miré c

astante bajo para que papá

parece? -

i garganta. Echó la cabeza hacia atrás, con los ojos en

ras su semen me llenaba la gargan

con más calma. -Papá hizo

anta y me quitó el tel

nte sobre la alfombra, de hombro, y tragué lo que pude de él.

. Se sentó detrás de mí y deshizo la cuerda. Tomó mi man

era

caso y quédate aquí. -Se subi

rprendida de que fuera tan amable después de haber sido tan malcriada. La intens

e mí al pensar en Evelyn acercándose a Kael.

-

Ka

un vaso de agua. Mis manos est

bajo. Mientras Julian hablaba de poner a Evelyn bajo mi mando. Y Harlo

a que lo

go que no pudiera pensar en nadie más. Igu

da, envuelta en una manta, con los ojos

-Le di

o me miró. -¿Por qué

na sumisa cualqui

de tu mej

Y también la mujer a la que llevo dese

mente. Separ

o siento cómo lo manejé esta noche. Debería ha

uería de

detenerme. -

ría sentir algo. Sentirme querida. Desea

mé la cara entre las man

ló por la mejilla. L

uelvas a huir. Quédat

in

ama. Su cabeza descansaba sobre mi pecho. S

l? -s

im

ir siendo u

dad. -No te querría

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Dejé Que El Mejor Amigo De Mi Padre Me Probara
Dejé Que El Mejor Amigo De Mi Padre Me Probara
“Harlow Vance ha pasado veinticuatro años sintiéndose invisible. Su hermano menor es el orgullo de la familia, aquel de quien su padre presume constantemente, el que parece no poder hacer nada mal. Desesperada por sentir algo, por sentirse deseada, decide perder la virginidad. No con un chico de su edad que no sabrá qué hacer y que la olvidará a la mañana siguiente, sino con un hombre. Un dominante con el que lleva semanas chateando por internet, alguien que la llama caprichosa y consigue acelerar su pulso con cada mensaje. Acepta encontrarse con él en Radiant, un exclusivo club BDSM de Pittsburgh. Utiliza un nombre falso. Solo planea pasar una noche allí, nada más. Pero cuando la puerta se abre, el hombre que la mira desde arriba no es ningún desconocido. Es Kael Hawthorne. El mejor amigo de su padre. El socio comercial de su padre. El hombre por el que ha estado suspirando en secreto desde que tuvo edad suficiente para darse cuenta de que su mirada se detenía en ella un poco más de lo debido. Kael debería rechazarla. Debería llamar a Julian y decirle que su hija está en un lugar al que no pertenece. En cambio, la hace entrar en la habitación y cierra la puerta. Pero los secretos siempre encuentran la manera de salir a la luz. Y cuando Julian entra en Radiant y encuentra a su hija de rodillas ante su mejor amigo, todo lo que Harlow ha construido con Kael amenaza con hacerse añicos. ¿Qué crees que sucederá? ¡Lee para descubrirlo!”