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CUANDO LLEGASTE TÚ.

Capítulo 3 Perder el control.

Palabras:1903    |    Actualizado en: 27/06/2021

propia vida luego de sufrir un engaño de semejante calaña? Y esa era la pregunta que le

, al igual que uno mismo y hasta quizás inconscientemente, vivía en búsqueda de su otra mitad. Él realmente creyó haberl

ojo izquierdo resaltaba las facciones de su rostro que parecía haber sido tallado por los dioses. Su sonrisa cautivad

a tímidamente, jugando co

rco una de sus cejas. – lo siento... lo siento mucho, hablé sin pensar.

pelo parece resortes? – le dijo sería y él, como era de esperarse en ese

do que su corazón se le salía por la boca, viendo que algunos compañeros de clase, ase agrupaban para reírse de él y ella no soltaba una sola carca

po de adolescentes. - ¡Ey! – lo llamaba de esa manera porque no sabía su nombre, pero de todos modos todo in

ole bulling y poniéndole apodos ofensivos. Muchas veces en años anteriores ha sido víctima de violencia física y como no tenía un solo amigo, se guardaba las cosas para sí mismo y no lo manifestaba ni con los adultos y todo esto lo había convertid

suelo entre los últimos dos estantes de libros infantiles donde sab

ía que no quiso mirarla, de igual modo ella se sentó a su lado. – resorte

rlo, ella rompió en carcajadas. Él la miró por pr

cesar sus risas. – son unos idiotas. – concluyó regalándole una enorme sonrisa y poniéndose de pie. – vamos. – le dice extendi

dente que su Umma lo estaba engañando. Ella llevaba meses tratándolo con frialdad y hasta podía darse cuenta que fingía cada ve

golpes y gritaba con todas sus fuerzas, intentando sacar de lo más profundo de

n era, aunque al no tener amigos, lo más probable es que su padr

locura de arreglarse con su hijo. A ella le interesaba que cuánto más lejos estén, más odio se tengan, mejor

no te pongas cargosa. – eleva

apaz de darse cuenta que Umma tenía el control de todo lo que respecta a su vida y le hacía creer que en la relación ella

se había estado acostando con la mujer que su hijo amaba y con la que se iba a casar en horas y que no solo se había que

r de cambiarse y ver que aquel se desespe

ponde desesperado y ella

ijo sentándose en la cama

– le dice él con

da una de las veces en las que me

. – dice finalmente

s manos, por lo que debía actuar inmediatamente antes de que Alfredo termine po

daba arcadas y cuando tenía que tener sexo con él, trataba de visualizar a otro hombre. Sí es cierto que muchas veces evitaba ha

asamiento sabía que no saldría del hotel durante todo el día y toda la noche por

mpugnarlo en el momento que quisiera y era eso la que la manten

o que tengas en cuenta una cosa. – le dice mientras guarda una a una sus prendas. – no me volverás a ver nu

sesperado dejando a un

. Actúo unos sollozos, forzó unas cuantas lagri

mor – dice él abra

o quiero perderte, pero tampoco insistiré si lo que quieres es irte y dejarme. Pero ten en cuenta algo muy importante. Si te vas, no regreses jamás. No me busq

guno de los dos le importaba en lo absoluto cómo podía estar transitando semejante descubrimiento. Claramente

¡los odio! ¡los odio! – repitió una y otra vez, pero lo cierto era que,

onía en riesgo a decenas de peatones, sin mencionar la cantidad de semáforos en roj

uno no era capaz de escuchar a nadie, solo los gemidos de su ex prometida y el "me vuelves loco" de su padre. No podía borrar de su

APLICAR LA FUERZA POLICÍACA! – Insisten, pero

engañado por esos dos y sin importarle llevarse vidas inocentes, acelero el

nta que en el momento en el que aceleró, un ta

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CUANDO LLEGASTE TÚ.
CUANDO LLEGASTE TÚ.
“¿Quién les diría que el destino los haría conocerse en el peor momento de sus vidas y que dos años más tarde los volvería a juntar? El día que Bruno Atiles descubrió a su padre y su prometida en la cama su vida dejó de tener sentido para él, no solo enterrando el amor y el respeto que sentía por ambos, sino destrozando su corazón y encerrando los pedazos para que ninguna mujer sea capaz de jugarle sucio una vez más. Para Ayla su vida sentimental no era tan diferente que la del sr. Atiles, de echo tenían en común que ambos habían encontrado a sus parejas engañándolos con un familiar, de echo ella no lo descubrió, se lo hicieron saber y de la peor manera. Aymee, su hermana cinco años menor que ella, siempre le tuvo envidia e hizo hasta lo imposible por quedarse con todo lo que era suyo y el día que iba a darle la noticia a Sergio, su esposo de que serían padres por primera vez, una carta encima de la cama terminó por romper su cuento de hadas. En la misma, él la estaba dejando y para hacer más cruel la situación, su hermana le había dejado en el sobre las fotos de ella con su esposo cuya fecha era la misma en la que se suponía debía estar en Veneccia por viajes de negocios. No obstante, los papeles de divorcio firmados por Sergio y para terminar por destruirla la invitación al baby shower de la hija que estaban esperando. El dolor fue tan agudo y la decepción tan grande que días más tarde tuvo que pasar por la experiencia tan dolorosa de perder a su bebé, por eso, el día que se subió a ese auto dejó su vida librada a la suerte. Dos vidas destruidas por una misma razón, amar a las personas equivocadas y un accidente que los unirá de por vida.”
1 Capítulo 1 Sueños Rotos.2 Capítulo 2 Una cruel verdad.3 Capítulo 3 Perder el control.4 Capítulo 4 Después del dolor, se vuelve a empezar.5 Capítulo 5 El presidente de UNIVERSO DE LETRAS. 6 Capítulo 6 Renaciendo como el ave Fénix.7 Capítulo 7 El "papelito" de la suerte.8 Capítulo 8 Un primer encuentro erróneo.9 Capítulo 9 ¡Qué pequeño es el mundo!10 Capítulo 10 Cuando el pasado toca la puerta.11 Capítulo 11 Entre el odio y la pasión.12 Capítulo 12 Eres veneno.13 Capítulo 13 Conociendo el nuevo trabajo.14 Capítulo 14 Una niñez atormentada.15 Capítulo 15 Una llamada inesperada.16 Capítulo 16 Disculpas aceptadas.17 Capítulo 17 ¡P*** suerte!18 Capítulo 18 Un mal día.19 Capítulo 19 Un mal día (parte 2)20 Capítulo 20 Amenaza inminente.21 Capítulo 21 Sangre sucia.22 Capítulo 22 Respira . . . y continúa.23 Capítulo 23 El infiero cerca.