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La vibora de la herradura

Capítulo 10 

Palabras:1455    |    Actualizado en: 17/09/2026

io denso y sofocante, roto únicamente por los sollozos y las q

hillaba la anciana, agitándose el pañuelo impregnado d

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La vibora de la herradura
La vibora de la herradura
“Una traición la dejó plantada en el altar. La venganza la convirtió en leyenda. Plantada frente a trescientos invitados en la catedral de la capital y despojada de su herencia por Rodrigo, el hombre que juró amarla, Alessandra Sandoval huye del escarnio público para reclamar lo único que le queda: La Herradura, una hacienda árida y endeudada en el corazón del valle. Decidida a no volver a mostrar fragilidad ante nadie, Alessandra cambia los vestidos de seda por botas de piel y un sombrero cordobés, dispuesta a gobernar sus tierras con mano de hierro. En el pueblo no tardan en temerle y apodarla con desprecio: «La Víbora». Pero el peligro no está solo en los chismes de San José del Valle. A su puerta toca Valeria, su prima hermana, quien regresa llorando un falso arrepentimiento y escondiendo en el pecho el frasco de veneno con el que planea terminar el trabajo que dejó a medias en la capital. Mientras Alessandra cobija a la traidora bajo su propio techo creyéndola su única sangre leal, las intrigas familiares amenazan con destruirla desde adentro. En medio de la tormenta, dos hombres sacudirán el muro de hielo alrededor de su corazón: Gabriel Villaseñor, su parco e imponente capataz, dispuesto a dar la vida por protegerla en la sombra; y Mateo Villaseñor, el apuesto, sarcástico y provocador hijo del hacendado vecino, un muchacho risueño que se ha propuesto la peligrosa tarea de desarmarla con coquetería y sacarla de sus casillas. Entre intrigas mortales, secretos no revelados y una pasión que amenaza con consumirlo todo, Alessandra deberá descubrir a tiempo a los verdaderos enemigos antes de que el veneno corra por sus venas. En La Herradura, el amor puede ser tan mortífero como la traición... y solo la víbora más astuta logrará sobrevivir.”