salvo por la luz de una lámpara central que iluminaba la mesa de caoba. Afuera, la llu
Ares repasaba un documento de varias páginas con una pluma estilográfica entre los dedos. No había sec
rato prenupcial ya tiene los puntos sobre la división de bienes y el acceso de Ares Cyber
leria-. Pero los números no son los que van a convencer a la prensa, ni a tu tío Mauricio, ni a mi junta directiva. Si vamos
su silla, cruzando l
Adrián. Hab
nada más. No quiero confusiones, no quiero escenas, y no quiero que ninguno de los dos cruce la línea emocional o física. Viviremos en el mismo penthouse par
ita burlona, sacudiendo la c
undas. Esto lo hago por salvar mi empresa, no porque me parezcas una tentación i
vivir bajo el mismo techo y nuestras empresas estarán vinculadas financieramente, exijo el control compartido de la seguridad digital de todas t
inmediato. Eso tocab
rivados para que andes husmeando en los secretos de Novak Corp. Una cosa es que me prestes tu respalsde una cuenta interna. Si alguien intenta pegarme a mí a través de ti, o pegarte a ti para tumbar el Fideicomiso, necesito ver la amenaza ant
con voz conciliadora
brecha en tus comunicaciones y demuestra que el matrimonio e
ofundamente tener que ceder terreno, pero s
, pero no tienes acceso a la lectura de mis archivos privados ni a mis balances contables internos sin mi autorización previa
da de salidas nocturnas sospechosas con terceros, y cero escándalos en las revistas de chismes. Si la prensa nos toma una foto juntos, quiero que vean a la pareja más sólida y poderosa de esta ciudad. Si t
leria fríamente-. Llevo toda mi vida cuidando el apellido Novak. No
de rechazo, cualquier mirada fría o cualquier tropiezo para demandarnos por fraude matrimonial. Si dudamos un solo segundo frente a las cámaras, nos destruye. Así que cuando estemos al
ferencia de estatura era evidente, pero ella sostenía la mi
tos bajo supervisión y una comedia perfecta para los medios
ráfica que estaba sobre la m
Si cambias de opinión a mitad de camino o te entra el arrepentimiento, te va
ria, quitándole la pluma de la mano con un movimiento rápido y seguro-.
era, pero jamás había visto a dos personas negociar su boda como si estuvieran declarando la guerra o comprando una flota de barcos. No hab
con estas tres condiciones: cláusula de no intimidad, protocolo de ciberseguridad conjunto y pacto de
omando su bolso de mano-. N
na sonrisa amarga y apenas perceptible-. Procu
se por el pasillo. Miró por el ventanal hacia la ciudad sumida en la lluvia y suspiró. La alianza ya estaba trazada, pero sabía perfe
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