icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El mayor arrepentimiento de mi ex marido

Capítulo 2 La rutina que compartían

Palabras:1340    |    Actualizado en: 02/09/2026

amente abatida y sorprendida; no e

zos, con el cuerpo tembloroso, como si en cualquier momento fuer

jo Julián con voz firme y, como si nada más importara, la rodeó con un brazo, atray

ulián decidiera acompañarla personalmente hasta la habitación de invitados, sin s

ilencio, obligándose a mantenerse firme mientras se repetía que Priscila solo extra

bañarnos? -preguntó Laura, s

s un cuento, como sie

s -respondió con una son

egría, ese pequeño gesto fue lo

seó con rapidez y se cambió de ropa, pero la

jos aún hinchados por el llanto-. ¿Podría ir con ellos? Aunque sea un momento, me gu

cil de ignorar, y Julián, al verla así, sintió que negarse sería

silencio, ter

tá b

do el cabello de Laura cu

diato, pensando que había venido a ayudarla a acostar a los niños,

ver a Priscila de pie junto a su espo

urre

os, acercarse un poco a ellos.

Los estoy bañando. -respondió

ndo un paso al frente-. Al menos con Laura.

n lado-. Está en el baño de la derecha. -Sus manos, aú

solos, pero Priscila se dirigió de inmediato

?... so

se cubrió rápidame

quiero aquí -di

si esas palabras la hubieran golpeado de l

yo solo

intervino: -Laura, compórtate

ó los labios,

abeza, limpiándose las

rapidez-. Es normal que act

do con ello desvió la mir

estionando directamente su forma de educar a los niñ

dó inmóvil, tom

n la tomó por sorpresa-. ¿Qué he hecho ma

scila es su madre y aunque no l

l ceño. -Pero no la conocen, J

o que necesitan es aprender a comportarse y tú d

segundo. -No es falta de respe

to ahora. Ve y ayuda a Priscila. -No le dio oportunidad de responder

se y luego, en silencio, ca

do en ayudar, Laura, aunque quería negarse, recordó el reg

mo Laura soportaba la situación por ella, lo que

e acercó con una sonrisa. -Ven, puedo

a miró. -Prefiero q

se acercó

azarla a Priscila se

r, el sonido del vidrio al romperse fue abrupto que Laura se asustó, p

do! -El llanto de la n

tomó en brazos mientras intentaba ca

llegaba al escuchar el alboroto. Al

atendía la herida con rapidez y preci

ó? -pregu

sar a mi hija para desahogarte. Esa crema era de vidrio, era

a su hija con el hisopo, no tenía tiempo para aclara

un corte superficial, s

ella: -Si tienes algún resentimiento, dímelo

za. -Yo no estaba tratando de quitárselo

n bañarla. Si yo no hubiera venido, mi hija no se

dre biológica. Todo el mundo podría h

os ojos enrojecidos. No podía creer que Julián pensara que ella había causado

te -Laura la abrazó de r

nmovió tanto que tuvo que

ila est

que tu verdadera madre está ll

e la manga de la camisa de

de ella... aú

a que Isabella había fallad

cargar de Laura y Santiago. -Juliá

se levantó sin poder creer lo que acababa de escuc

frasco! ¡Ella lo soltó cuando mamá iba

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El mayor arrepentimiento de mi ex marido
El mayor arrepentimiento de mi ex marido
“-Si te vas, no regreses. Isabella Montoya lo miró por última vez y sonrió. -Tranquilo. Esta vez, aunque me ruegues, tampoco regresaré. Isabella Montoya no nació para ser amada a medias, pero termino entregándolo todo a un hombre. Heredera de una familia poderosa, renunció a su apellido, a su fortuna y a su brillante futuro para casarse con Julián Navarro: un empresario divorciado en bancarrota, con dos costales. Durante seis años Isabella se convirtió en una excelente madre sin dar a luz y una esposa incondicional llevando a la cima la empresa de su marido. Cuando todo iba perfecto, la exesposa de su marido volvió, dispuesta a recuperar lo que había dejado atrás y él, cegado por un amor que nunca murió, la humilló, la reemplazó, la descartó. Y entonces Julián descubrió su peor error: Isabella nunca había sido una mujer común. Era la heredera de una de las familias más poderosas del país. Sin ella, su imperio comenzó a caer. Cuando Julián finalmente se arrodilló para pedirle que regresara.”