amente abatida y sorprendida; no e
zos, con el cuerpo tembloroso, como si en cualquier momento fuer
jo Julián con voz firme y, como si nada más importara, la rodeó con un brazo, atray
ulián decidiera acompañarla personalmente hasta la habitación de invitados, sin s
ilencio, obligándose a mantenerse firme mientras se repetía que Priscila solo extra
bañarnos? -preguntó Laura, s
s un cuento, como sie
s -respondió con una son
egría, ese pequeño gesto fue lo
seó con rapidez y se cambió de ropa, pero la
jos aún hinchados por el llanto-. ¿Podría ir con ellos? Aunque sea un momento, me gu
cil de ignorar, y Julián, al verla así, sintió que negarse sería
silencio, ter
tá b
do el cabello de Laura cu
diato, pensando que había venido a ayudarla a acostar a los niños,
ver a Priscila de pie junto a su espo
urre
os, acercarse un poco a ellos.
Los estoy bañando. -respondió
ndo un paso al frente-. Al menos con Laura.
n lado-. Está en el baño de la derecha. -Sus manos, aú
solos, pero Priscila se dirigió de inmediato
?... so
se cubrió rápidame
quiero aquí -di
si esas palabras la hubieran golpeado de l
yo solo
intervino: -Laura, compórtate
ó los labios,
abeza, limpiándose las
rapidez-. Es normal que act
do con ello desvió la mir
estionando directamente su forma de educar a los niñ
dó inmóvil, tom
n la tomó por sorpresa-. ¿Qué he hecho ma
scila es su madre y aunque no l
l ceño. -Pero no la conocen, J
o que necesitan es aprender a comportarse y tú d
segundo. -No es falta de respe
to ahora. Ve y ayuda a Priscila. -No le dio oportunidad de responder
se y luego, en silencio, ca
do en ayudar, Laura, aunque quería negarse, recordó el reg
mo Laura soportaba la situación por ella, lo que
e acercó con una sonrisa. -Ven, puedo
a miró. -Prefiero q
se acercó
azarla a Priscila se
r, el sonido del vidrio al romperse fue abrupto que Laura se asustó, p
do! -El llanto de la n
tomó en brazos mientras intentaba ca
llegaba al escuchar el alboroto. Al
atendía la herida con rapidez y preci
ó? -pregu
sar a mi hija para desahogarte. Esa crema era de vidrio, era
a su hija con el hisopo, no tenía tiempo para aclara
un corte superficial, s
ella: -Si tienes algún resentimiento, dímelo
za. -Yo no estaba tratando de quitárselo
n bañarla. Si yo no hubiera venido, mi hija no se
dre biológica. Todo el mundo podría h
os ojos enrojecidos. No podía creer que Julián pensara que ella había causado
te -Laura la abrazó de r
nmovió tanto que tuvo que
ila est
que tu verdadera madre está ll
e la manga de la camisa de
de ella... aú
a que Isabella había fallad
cargar de Laura y Santiago. -Juliá
se levantó sin poder creer lo que acababa de escuc
frasco! ¡Ella lo soltó cuando mamá iba
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