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ie
mo solucionar esto, no encontraba la salida,
estoy haciendo
e a pensar que s
to, yo no ped
sueño, pero pudiendo tener decisiones sobre mi, sobre lo que pienso, lo que s
o que realme
ciente fuerza para gritar que no, decir que no quiero
e soy una jovencita, puedo fingir que tengo energias, que estoy contenta con lo que
que entre no tie
esto, pero soy demasiado cobar
o mi
log
a una marea de flashes y gritos que coreaban un nombre que ya no sentía como propio. Para su público, ella era la "Princesa
ía sonreír, qué debía comer y a quién debía amar frente a las cámaras. Su vida no era una carrera, era una coreografía milimétrica donde
un fanático demasiado obsesionado y el frío metal de una navaja rozando su garganta antes de
empleados; eran sombras expertas contratadas para ser su barrera contra el mundo. Lo que la empresa no previó fue que, en el intento de proteger su cuerpo, acabarían desarmando su corazón.
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