al se abrió con un clic después de que so
a luz del pasillo y enco
arla. "Cariño, ¿sentada en la osc
Una oleada de asco le
a otra mujer; ese mismo cuerpo había estado pegado al de otra
lo apartó d
ocedió tambaleándose. Su rostro
de responder, se levantó del sofá y se
a cuando llegó a la entrada de la habitació
ella estaba haciendo un berrinche po
bajo estuvo de locos hoy, y sabes que todo esto lo hago por nosotros. En cuanto
ctuación y no quiso desperdici
descargado del sistema del Hospital Meridi
an claramente en la pantalla: Ruby Pascual, veint
on lo leyó, abrió lo
lidad. Jamás había imaginado que sus contactos pudieran lle
iando?", espetó él,
ulpable; solo estaba furioso porque
onsumido por la ira, luchaba por hablar. En ese momento
que ella había sido la cirujana
io como una prueba de que s
, la ira tomó el contro
de algo así. ¿Pero y qué? Rompiste todos los lazos con tu familia para estar conmigo. No
En ese instante, todo el amor que le había dado
os mal que había descubierto la verdad antes
una fuerte bofe
do en ti me da asco
tras pasaba a su lado con la male
ejilla ardiente y le gritó: "¡Sal por esa
guió caminando sin mirar atrás hasta que
su celular de nuevo, bloqueó su n
alma, marcó un número que había e
uego se escuchó u
s ojos. "Me equivoqué.
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