Dr. Harris. «Y posiblemente usando sustancias
lo que usan. De esa forma, si alguna vez abandona la manada, s
saber aho
e los ojos y exhaló.
anada pertenec
gó con l
lo
ó hacia el
n las grabaciones
aba una sudadera negra con capucha.
nó a Kayla de nuevo
ninguna anomalía ac
ó los g
ntificado una intervención temporal, sugiero observación fuera
unas pruebas», dijo el Dr. Harris.
. El Dr. Harris recogió la muestr
pequeño grupo de lobos reunidos cerca de l
e las enfermer
e las habitacion
vó a Kayla. Khan caminó hacia el grupo. Los lobos r
aba completamente marchita. Khan frunció el ceño
exprimir su jugo y aplicárselo en los ojos,
a pasad
do el agua antes cayó d
.. quiero decir, no
encontrar las palabras adecuadas para
claridad»,
manos... sobre esta planta», dijo p
e el patio. Las cejas
uelta a sus
dispersaron
. Qué
. Khan dirigió l
e que cau
con la que entra en contacto se c
n se estrecharon. Lo
Kayla siempre le había impedido entrar en la cocina
ada de frutas que preparó el día del cumpleañ
seguían girando, pero n
s donde estaba Kayla, el Alfa Khan
verdad», dij
... mató una planta. ¿Ha ocurrido algo
espués de tocar el agua con
N
un momento, lueg
acue
peccionando las palmas con cuidado. Las acercó a su nariz, como si
lgo inusual, algo que la diferenci
atrevió a admitir, era su velocidad. Otros lobos eran más rápidos solo en su forma de lobo.
dio cuenta. El día que intentó
o con todo lo que tenían. Ningun
esionado un interruptor invisible dentro de ella y la hubier
vuelta en su habitación,
ró: «Tengo
s lobos l
encontrarse con los de él. «Me refie
a negó con la cabeza, negándose a decir más; él exh
y el temblor en su voz delataba más que miedo. Sona
ó hacia la puerta. Khan le agarró
, mur
. Khan sintió el pánico a través de su piel. Entonces se dio cuenta. La
cosas que no estabas lista para afrontar. Pero... hay algo mis
n dolor, Kayla
mprobar algo. Deténme si te sientes incómoda
do», murm
en, comprobando su piel en busca de cualquier anomalía fís
ontrando diminutas y tenues marcas de pinchazos dejadas por inyecciones pasadas. Con cuidado, subió el dobladillo d
aban cargados de un profundo dolor. Reunió valor y l
asa?»,
tentó ocultar su tristez
unque había usado el jugo durante todo un año sin cura
r si alguna vez des
/0/25295/coverbig.jpg?v=62061d2c77a6c4870c2ef57586211d71&imageMogr2/format/webp)