e
do pasándose los dedos por él sin parar, y sus ojos se veían salvajes
nte de lo peligrosos que podían ser los hombres lobo. El miedo me inundó el cu
qué hac
o. Parecía tenso, como si estuviera conteniendo algo con
scadas en la garganta. Apenas podía res
dibujos animados que dejan un agujero en la pa
cuello. Pensé que me susurraría algo cruel, pero se quedó en silencio. Lo único que oía era su resp
-exigió-. ¿Por
unifo
mi pecho. Luego soltó un largo suspiro
e ninguna manera. -Su t
letamente descolocada. Se quitó la chaq
suceder a c
a y suave, algunas cicatrices antiguas... y maldita sea, era perfecto. Las venas marcadas en sus brazos, los músculos definidos y fuertes, y los motivos de lob
colgaba abierta sobre un
amisa -dijo s
-Parpade
ites la camisa
e me desnudara? ¿Er
. -ba
queda -gruñó-. N
ue pudiera terminar la frase, sus m
ión de segundos rasgó la tela. L
obre mi pecho para cubrirme. Allí estaba yo, medio desnuda en sujetador, sintié
ecorrieron mi cuerpo mientras yo i
decir con voz temblorosa
hacia las mangas. Yo seguía intentando cubrirme mientras él, con dedos inseguros, abot
junto con un aroma que no lograba i
mo un vestido. Todavía no satisfecho
me atravesó. Esto
ó sorprendido, pero continuó.
udarte! -dijo, so
o tu ayuda!
me de forma ordenada. Sus manos rozaron mis caderas y piernas mientras trabajaba. De alguna manera,
o, pero las palabras no salieron. Yo solo quería alejarme de él lo máximo po
rías estar aquí! -dije. Pero él no se movió. Er
bullí junto a él y corrí hacia la pu
pasar? Llevaba su camisa.
n el corazón todavía ace
mos más manos en e
e Dom, sentía las rodillas débiles. Él estaba sentado allí con su chaqueta, flanqueado por el Alfa Caine
todo el grupo se tensab
r a Caine. Me temblaban tanto las manos q
te me sujetó la muñeca y me estabilizó. Tal
o duro y cabello largo. Estaba d
o yo era la única que realmente entendía lo
pero entonces Caine tiró deliber
Qué patética -se burló. Al
ara. Con uno de ellos me corté el dedo. Cuando me levanté, vi la expresión de
.
mientras nos cambiábamos en el baño-. E
oblemas? -preg
e el servicio, pero ¿dónd
mis cosas, me di cuenta de que
nariz. Olía increíble. No tenía ni ide
lfas habían pasado a una de las salas pr
mana que arruinó su manada -llegó una voz m
hora vive aquí
a, ya estaría muerta -gru
a su manera -dijo otro Alfa (s
despectivos, luego silen
o esa chica g
a. Por eso mi olor est
orna-. Pero tenemos problemas mayores, como los a
salida, casi había
ssa
vuelta.
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