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¿Cómo domar a un boxer salvaje?

Capítulo 4 Un poco demasiado

Palabras:1538    |    Actualizado en: Hoy, a las 09:42

egar a ser descarado un hombre. Con una exp

tus palabras y t

bromeaba". Luego, con un leve ceño fruncido, agregó: "Y

alidad la camiseta que colgaba de l

ía un cigarrillo entre los dedos y la observaba r

te un lugar do

"¿Podrías mantener a raya a tu amigo? Fingir que s

rostro de Asher. Exhaló perezosamente

Se adelantó

ondió lentamente: "Sea broma o no,

ndo, el brillo en los oj

ra calada a su cigarrillo y l

s ojos hacia ella y dijo: "Entonces

n él; ninguno de los

a se dio la vuelta para irse. Pero cuando estaba a punto de salir, Asher

graci

s no pasan a

pedir u

a la ciudad le costará a

se de

ión inusualmente seria. "Tranquila. Me portar

uardó si

Me voy a duchar y a

otra que ceder a

a para ella, y con ese dinero podía compra

, Asher cumplió su promesa y a

nte a su edificio

ndo entró en el vestíbulo, y una voz famil

altó y el corazón

y se dio la vu

ola se encontraba un hombre

z de siempre, y su rostro lucía tan a

e al que había amado en s

en la frente y la regañó con cariño. "Vera, ¿volviste a nuestra ciudad natal sin decír

a y contestó con frialdad: "He

la joven y frunció levemente el ceño. "Vera, cam

ajante. "Ahora estás prometido. Creo que e

se tensó a

ió la mano al bolsillo del abrigo

que vengas. Ya sabes... Siempre te he considerad

le apretó

e otro estado solo para da

invitación con fuerza y agregó

ompleto. Pero tampoco quise dar el paso final y formalizar las cosas... Vera, nuestros orígenes son demasiado parecidos. No puedes apoyar mi carrera. La vida sería difícil si estuviéramos juntos. Pero ella es diferente. Procede de una familia de clase a

ero la joven no sintió nada, pues su cu

había sabido t

ales encontradas la habían traído ilusio

más que su plan B, alguien que le daba consuelo

ho pedazos, su rostro perman

seo mucha suerte en tu ma

en la distancia, las lágrimas que había est

su vida, Vince apareció como un

re seguía a la oscuridad. Ahora comprend

diez años de amor no

ella. Justo cuando estaba a punto de darse la

ncontró de pie

mano y le secó con suavidad la lágr

u tipo? No parece

ra y puso cierta di

r la calma, negándose a mostrar su debilidad. "Escucha

endió un celular. "Te lo dejó en

r. "Gracias. Siento las

ren

la miró en silencio a los

Verena vislumbró una intensidad

un remolino capaz de ar

e que quería decir algo, pe

escucharon pasos en la escalera y un

ro era bastante bajo, apenas m

go de piel, y parecía alguien que se había enriquecido d

cho años, Verena la re

na Barnes, tres añ

a órdenes a Verena como si fuera su cr

ecente de Zepvine. Tras graduarse, se convirtió en profesora y se casó con un f

o el mundo la elogiaba

ies a cabeza. Luego dijo con evidente sarcasmo: "Desapareciste durant

lada y no prestó aten

al lado: "Este es mi esposo, Teo Green. Trabaja para el gobierno en Z

Verena sin altera

se limitó a asentir y of

ó en el hombre alto que

imponente que atraía la

que su ropa había sido lavada muchas v

n. Este hombre parecía pobre, y no había fo

es este?",

pudiera responder, A

reve pausa, añadió despreocup

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¿Cómo domar a un boxer salvaje?
¿Cómo domar a un boxer salvaje?
“Al regresar a su ciudad natal para una cita a ciegas, Verena esperaba encontrar estabilidad, pero no a Asher, un rudo entrenador de boxeo que parecía tener demasiada confianza en sí mismo. Cuando le preguntó por qué alguien como él había optado por una cita a ciegas, respondió que simplemente era exigente con las mujeres. ¿Su opinión? Demasiado superficial. Desde luego, no era alguien en quien pudiera confiar. Convencida de que no era de fiar, ella mantuvo las distancias. Sin embargo, el hombre aparecía por todas partes, llenando sus días de comentarios burlones y encuentros sospechosamente oportunos. Verena supuso que se trataba de un simple coqueteo, sin darse cuenta de que él llevaba años esperándola en silencio. Hasta que un día, las cosas dieron un giro. Cuando ella lo acorraló y lo desafió, el hombre, por lo general descarado, se puso rojo. "Soy un tipo decente", insistió, mientras ella luchaba por no reírse de su inesperada inocencia.”