ropa mojada colgaba en un rincón para secarse. Podría haberme lamido las heridas como un animal en su madrigue
rillante luz de las velas iluminaba los rostros de las cuatro personas sentadas a la mesa. Mi padre ocupaba la cabecera; Bernice estaba a su derecha, y su sobrino favorito, Ni
ndo el tenedor sobre la mesa. Inmediatamente, me acerqué a recoger s
casarse conmigo. Nuestro prestigio crecerá muchísimo a partir de ahora", respondió Bernice, levantand
ica ejemplar. Sé que nunca me decepcion
s había logrado hacerlo tan feliz, mientras que Bernice
re le envió a Bernice algunos regalos, con la esperanza de
. Los diamantes perfectamente tallados destellaban; Bernice tomó un arete de la felpa de terciopelo y lo acarició con total satisfacción. Observé en silenc
nción de los tres comensales, Bernice si
ba junto a mi padre para retirar su plato, me miró
del agua helada pareció invadirme de nuevo. Creí que me estaba dando fiebre. Me sentía mareada y
encia. "Qué descuido de mi parte olvidar a la otra hija de mi tío. Traje
k, solo es una perdedora que ni siquiera tiene loba. Es la vergüenza de nuestra manada. ¿Qué joyas podr
temerosa de ver la
mañana y retírate. Tenemos una reunión importante
lobo de la familia real, tal vez Delia podría encontrar una buena opción para ella". La voz de Nick
enfermizamente pálida y ese cabello tan seco", se burló Bernice, analizá
í a mí misma. "No p
esta noche. Debes asegurarte de que Kral quede complacido contigo m
brazo. Mientras se alejaban, ella me lanzó una mirada cargada de desprecio y a
ejo estaba demasiado gastado. En cambio, este delantal era feo pero resistente. Me quité el vestido y la diadema junto a la ventana, dejando caer mi larga melena castaña. La luz de l
chó un
había dejado llevar por la tristeza, al segundo siguiente la alerta se apoderó
está ahí?", pregunté en voz alta, pero afuera no había nada. El lavadero qued
que el cansancio me estaba haciendo imaginar cosas, un par de manos fuertes me sujetar
ando; la nuca y los tobillos me dolían con intensidad. Abrí los ojos co
cuenta de que tenía las manos atadas a la espalda. Unos mechones de cabello le caían sobre l
mi manada?". Intenté sonar firme y autoritaria, pero
inó su frente contra la mía, y pude ver claramente el sarcasmo y la lujuria en sus ojos. "Eres la basura de tu manada. Nadie te quiere, excepto yo"
o tenía loba, nadie vendría a salvarme. Tampoco tenía fuerzas para luchar contra él. La f
dad me quisieras, ¿por qué no fuiste a hablar con m
caso tienes miedo de que te diga que no? Después de todo, aunque todos piensen q
no disminuyó la presión sobre mi rostro. A medida que se acerca
ble certeza me invadió. Mi ropa comenzó a deslizarse y el pánico me dio tantas náuseas que sentí que
n el consentimiento de tu padre? No lo olvides, los hombr
grimas de mi madre el día de su muerte, y la mir
mbor y sus dientes dejaban marcas en mi piel temblorosa, pero yo permanecía inmóvil como un tronco congelado bajo la luna. Al ver que no respondía, se im
ría salvar
diera desperta
n aullido cargado de una furia co
densidad del bosque. Dos ojos dorados lo observaban con una friald
estaba casi indefensa. La amenaza oculta en la oscuridad se acercaba cada vez más, y la tens
escapar, un enorme lobo negro emergió de las som
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