l hotel. Por eso, las cámaras de seguridad no grabaron hacia dónde se di
ción de pérdida. Abrió un compartime
ala para rastre
o, su intención había sido devolvérsela personalmente, disculparse adecuadame
molestado en mirarla a la cara. A pesar de ello,
etido una y otra vez, pero él n
n engaño extremadamente elaborado, así que se
el pecho. "Repórtame en cuanto encuentres algo", indicó,
señ
de la villa. Como él se negaba a ayudarla, no tení
en una búsqueda desesperada de ayuda. Sin embargo, ese d
todo el día no cambiará nada. ¡Vete!", le indicaron los guardias, antes
ertas del edificio se cerraro
e habían prometido ayuda por teléfon
para levantarse, cuando una voz
, comentó Nicole, ataviada con un elegante vestido, al último gri
se molestaban e
ethany, mirándolos con frialdad. Su voz
Gavin, quien se veía incó
strozado y yo fui quien lo consoló", lo interrumpió Ni
urbios? Y no lo olvides: tu propia madre construyó su vida sobre la ruina matrimonial de otra
e había sido una amante, antes de conseguir arrebatarle su marido a Shirley durante u
ó Nicole, abalanz
ó de la ropa y se la desgarró con violencia. La tela se rasgó en s
rse rápidamente, pero
ba poniendo los cuernos!", exclamó
te de inmediato y su expresión de co
principio no lo creí, pero ahora está claro.
nada de esto habría pasado!", exclamó
untó Gavin, frunciend
nofensiva. No pensé que de verdad lo harías. Así que dime, ¿cómo fue acostart
a escalofriante revelación la invadió. Así que es
ntrol. Nunca le había hecho daño, ni una sola vez. Sin embargo, su media hermana le había robado a s
dejó sin aliento. ¿Cómo algu
guió intensificándose, lle
acabo de salir de su despacho. ¿Quieres saber lo que le dije?"
Su interlocutora era quien le había bloqueado todas
ncapaz de contenerse más, ant
hany la agarró del pelo y la tiró al suelo. Se montó sobre ell
no podía liberarse. Solo lloraba,
¡Gavin, ayúd
mo!", intervino el hombre, abalanzándose
se había multiplicado por la furia. Él no solo no logró contenerla,
tos hasta que dos policías que patrullaban lle
con dificultad. Mantenía sus ojos rojos y llenos de furia clavado
cas de manos. Aunque quería responder ve
rosos, declaró: "¡Agentes, ni siquiera la conozco! De repente me
in embargo, lo que más la aterrorizaba era que se la llevaran. Si acababa detenida, no quedaría
chando con ferocidad. Sin embargo, los agentes ya la hab
e golpearle la parte posterior de la
instante. Su resistencia se desvaneció, dejó caer los hombros y la ar
ltar una carcajada de satisfacción, viendo cómo se llevaban a su enemiga como una marioneta rota. Luego se dirigió a Gavin y
l suyo y se dio la vuelta para irse
mi prometida?", resonó justo en e
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