icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Casada con el padre de mi hijo.

Capítulo 5 ¡Un hombre sin corazón!

Palabras:1526    |    Actualizado en: Hoy, a las 00:44

Elsa al día siguiente, acari

Gracias por salvar a mi bebé. -Pa

enos -indicó la especialista-, te ad

us labios, y acar

lo que me piden, puedo perder

bebé, piénsalo -recomendó Elsa-, te daré el alta -inform

minutos antes le había entregado una enfermera, y observó que tenía un correo, sintió un escalofrío al

pañado de lágrimas, enseguida volvió a ve

*

en, averigüen bien -gritó Gerald, furio

ndo? -preguntó

bajando entre nosotros -comentó ell

istió Kevin, dirig

la sala de juntas y le relató lo

cabeza, sorprendido-. Parecía una buena

rodó lo

que cuenta es que Raymond no se quedó de brazos cruzado

opia mujer a espiarnos, ya son

en la puerta de la sala

m. Insiste en hablar con

y negó con

abriendo y cerrando lo

la conciencia de Gerald-. Es mejor que hables co

ió un poco de agua

e p

*

murmuraban entre ellos. Mordió sus labios, nerviosa, mientras ve

sar -infor

dirigió al despacho. Tocó la puerta y escuch

ntrolar el nerviosismo. Ingresó al despacho, pero s

n, señora Wilson. ¿Qué desea? -preguntó con prof

rada la congelara. Se quedó paral

mos divorciando, pero en ninguna hoja de vida existe una opción qu

labios ante su re

por qué ocultó el embarazo? -preg

pretó lo

s -explicó con voz trémula-. Si les hubiera dicho la verdad, no me habría dado

ó profundamen

nett. Estoy seguro de que le tocará una buena parte de los bien

jó su mirada llena de indignac

Sin embargo, le contaré lo que ocurrió -y le narró cómo encontró a Raymond engañándola co

adeó los

está despedida. Váyase de esta empresa y díg

e daría el gusto de verla destrozada. Pas

omo una piedra -dijo con firmeza-. Ahora entiendo todo lo que se dice de u

rberar por sus venas. Nadie se atrevía

vuelva a aparecer por esta empresa

spacho, recorrió un pasillo y se reca

n -susurró, acaric

la empresa, s

*

re enviaba la llamada al buzón. Sin tener otro número de contacto, dec

ido, y de inmediato Isis s

de la línea-. ¿Hay algún problema c

ediste a Myriam? -cuestionó con molestia-. Me agrada e

rodó lo

que dice que se están divorciando, pero no le creo nada. No v

e que tu padre -refutó Isis

*

quidación de su anterior empleo empezaban a acabarse, y ya no contaba con mucho dinero, pues apenas habí

amando varias lágrimas mientras recordaba las frí

jefa y, temerosa de recibir reproches, dudó en contestar; sin e

a propuesta para ti -d

tiva-. ¿Qué propuesta? -preguntó-. El señor Len

iero que te dediques únicamente a mis asuntos y

deó varias v

problemas con el s

ene por acá -indicó Isis-. Te e

Sabía que, estando embarazada, no encontraría otro empleo, a

*

is y comenzó a trabajar con ella, sin acudir a la e

ella; le gustaba jugar con Myriam porque ella

rde, cuando Myriam regresaba a su

la renta hace una semana, y no he recib

ideció por

o el dinero -respo

lo; de lo contrario, la desal

aer en un mueble y comenzó a llorar, sintiendo profunda

refutó, tomando su mó

ucharla tan abatida,

después, llegó a

-preguntó Elsa

ó toda su situ

réstamo -expus

miró con

r a ese desgraciado -propuso, resoplando con ind

ara pagar la renta, mucho menos p

atuitos -indicó, rebuscando en su bolso y sacando una tarje

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Casada con el padre de mi hijo.
Casada con el padre de mi hijo.
“Myriam Bennett creyó tenerlo todo: Un esposo perfecto, un matrimonio estable, solo les hacía falta un hijo, ella deseaba ese bebé para ser feliz con su marido, y él solo anhelaba ese niño para no perder su puesto de director en la corporación. La presión era muy grande para ella, que se sometió en reiteradas ocasiones a tratamientos de fertilización, sin resultado, hasta que su marido le exigió un bebé, así tuviera que acostarse con otro hombre. Gerald Lennox es un hombre frío, quien dedica gran parte de su vida solo a trabajar, no tiene novia, ni está interesado en tenerla, pues la mujer a quién amó lo rechazó, su mejor amigo insiste en buscarle pareja y una noche en un bar, tras perder una apuesta, debe acostarse con una mujer a la que no conoce, y que su amigo eligió. Los destinos de Myriam y Gerald se unirán de una forma que ellos no imaginan, a pesar de que ninguno de los dos se soporta. Obra registrada en Safe Creative: 2208091753609 ©Angellyna Merida, 2022. Queda prohibida la distribución, copia, adaptación de esta obra sin el permiso del autor, este libro se encuentra registrado en el Instituto de propiedad intelectual de Ecuador.”