afuera? -le d
-dice Fabián-. En
a y salgo de la casa. Dam
a que muchas quisieran estar en tu lugar, y tu hermana dejó el p
a, como si hubie
¿Tania ya había ve
onde. Lo miro cruzándome de br
manos en señal
nía... y el
le digo, s
a a buscarlo y se
entras segui
por él. Creí que quizás Tania le quitarí
nunca me dijo
mina de conocer
universidad y cada quien se va a sus clases por separado. Al salir noto una
fue lo que firmaste? -le
ar -me responde-. ¡Esto es
-le digo
una manzana a la boca. Tocan la puerta: es Damián. Mi padre
n Damián. Me deja en el departamento, pero no entro; me quedo afuera. Veo cómo se estacionan varios camiones,
mi laptop. Estoy estudiando para apoyar a mi papá en el negocio familiar. Avanzo en mi tesis, cua
. Él sale al balcón con su celular. Regres
ponerse ropa y los zapatos. ¿A d
s tienda
estiro en la cama. Para mí,
mañana siguiente estoy lista pa
del señor -me d
a la empresa para qu
celular y, al
no puede atenderla. Encu
celular y le mando un mensaje
, pero mi madre va
o es que se enteren de que m
jo porque ya llegó el ma
ión un libro que vi una vez en la habitación de mi hermana. Ya sé que hay muc
tant
l hombre
: Ta
una plebeya que se enamoró de un r
trar a Fabián. Mira el libro en el suelo y me ve como si quisiera ah
tant
es para tocar mi
de zafarme y, en el forcejeo, pierdo el equilibrio y ca
fue lo que a
y la puerta vu
tant
á, observándome-. Vam
estimenta: una mujer con mucha clase. Entramos
una cena
y me que
s tienda
, siéntate
ió con mi herman
hace todo por agradar
subir las
tenían encadenada!
e quería a
r que caía bien. A mí no tanto, pero bueno
ice una muchacha de lim
rmana. Yo me llam
e tenemos. A pesar de ser medias hermanas, p
ista para la ocasión. Ya te mandaron a traer un vestido
bonito. Me miro en el espejo y noto mi brazo rojo por lo de esta mañana. Busco entre los clósets y
que ya baje
onrisa, otros muestran sorpresa... no sé por qué, pe
hijo. Sabes que la impresión que ca
do que llevo y
en me lleva a un pasillo alejado. Las
cho te pones esa
s tienda
lo la
o-. ¿Tantas son tus ganas de parecerte a T
sus palabras. Él se va,
tidos eran d
s tienda
de que empecé a llorar. Me seco la
he dicho...
lo es -
or mis hombros y me abraza. Siento ese abrazo como el de un herma
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