“En un mundo regido por la fuerza, yo era menos que nada: una huérfana sin loba. Pero mi mejor amigo y Alfa, Braydon, me había prometido que mi defecto genético no le importaba. Sin embargo, en el banquete más importante de la manada, me rompió en pedazos. Frente a cientos de lobos, no me extendió la mano a mí, sino a la deslumbrante y letal hija de un Alfa vecino, anunciándola como su futura Luna. El aplauso estruendoso del Gran Salón me golpeó como un insulto físico. Los sirvientes me derramaban vino encima sin disculparse, y su nueva prometida publicaba fotos llamándome "parásito" en las redes. Braydon creía que yo aceptaría la humillación, que me quedaría en la finca como su mascota obediente, esperando en las sombras mientras él formaba un imperio con otra. Me ahogaba en la traición y el dolor, escondida llorando en la polvorienta biblioteca. ¿Por qué tenía que ser yo la que siempre agachaba la cabeza? Estaba harta de ser el caso de caridad, harta de una luz que solo me quemaba. Fue entonces cuando una voz profunda y aterradora vibró desde la oscuridad. Dallas Marshall. El Rey Lycan. El monstruo más temido del continente. Con el corazón en la garganta y la desesperación latiendo en mis venas, lo miré a sus ojos negros como la brea y solté la frase que cambiaría mi destino. "Cásate conmigo". Lo que no sabía era que mi intento impulsivo por huir y buscar protección, era en realidad la trampa perfecta que él llevaba años preparando para hacerme suya.”