. No, no se parecían en nada y si no fuera porque la mujer dijo que era la hermana de Pía Rossi, Logan nunca lo hubie
te la ley. Sin embargo, la mujer que tenía delante y que ahora no podía devolverle la mirada, era alguien tan... distinta. Aun así, no tendría un solo gramo de misericordia. Tal vez no hubiera un parecido físico entre las hermanas, pero Logan estaba tan agotado de
ría esta mujer de él? Honesta
e que mi hermana
mirada fijamente en la mujer-. Intentó r
da por alguien. Había alguien más implicado en todo este asunto, au
ocumentos que, por suerte, no fueron a parar a manos de la competencia-. ¿Está consciente, señorita Rossi, de la pé
erdió, ¿cierto?
lguien que no le convenía o que al final no haya pasado nada? Déjeme decirle que ninguno servirá. Es cierto, sin embargo, no conocía mucho a su hermana, pero no me parece ni creo
en él y Logan pudo ver el odio e
ujer-. Fue mi decisión venir aquí porque le juro que ella está desesperada. Y ya ha recibido su castigo, ¿acaso no se da cuenta, señor Par
e sí-. Además, según la ficha de su hermana, ella tiene 26 años. Entonces, dígame, ¿qué ha estado haciendo en los últimos ocho años de su vida desde que dejó la universid
dado en el blanco y ahora so
.
encia laboral. Dios, ¿qué iba a hacer ahora? Pese a todo, Lucía no podía decir que aquello era verdad. Que su hermana mintió descaradamente con tal de conseguir el empleo. Un año. Pía solo dur
había visto en su vida, pero eran fríos y carentes de cualquier emoción o
rió el CEO-. La
enza ajena la estaba consumiendo y temía colapsar ahí mismo. Pero era su hermana. Haría l
nó hacia delante, mirándola de esa manera tan fría-. Es muy meritorio de su parte venir hasta aquí y dar
créame cuando le digo que ella es todo lo que me queda en la vida. Es mi única fam
a mucho para digerir. Ingenuamente creyó que podría hacer algo por su herma
se ha salido con la suya, ¿verdad? Seguramente se ha librado de todo
a, señor Parisi -enunció Lucía, sintiend
Lucía vio cómo el hombre se encogía de hombros y
ómo hacerlo cuando se trata de la verda
ó que el CEO la viera llorar. Como pudo, trató de secar el llanto con las manos y ahogó un sollozo. Fue
... mi hermana? -pregu
ado esclarecido, señorita.
. la ley -musitó,
ba impactada con las duras y gélidas líneas en el rostro del apuesto
.. -. Será una buena lección para su hermana y un ejemplo por
ompasión -intentó, mirándolo con angustia mi
no le importó. Lucía continuó mirando al hombre,
no quiero que mi hermana vaya a
a, pero Lucía aún no esta
*
ctividades relacionadas con el personal que trabaja en ella. Los profesionales de los rrhh llevan
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