icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Arrepentimiento del Alfa: El Lobo Blanco que Rechazó

Capítulo 6 

Palabras:598    |    Actualizado en: Hoy, a las 05:26

de Ximena (Fo

l pasillo como un ángel vengador. Su bata

turdido. Todavía olfateaba el aire, tratando de cap

vivirá

Libros Comprados

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Arrepentimiento del Alfa: El Lobo Blanco que Rechazó
El Arrepentimiento del Alfa: El Lobo Blanco que Rechazó
“Mi hermana, la futura y amada Luna de la manada, se estaba muriendo de insuficiencia renal. Axel, el Alfa Supremo y el hombre al que había amado en secreto toda mi vida, usó su Voz de Mando para forzar la pluma en mi mano temblorosa. -Firma los papeles, Ximena -gruñó, sus ojos brillando con una luz roja y depredadora-. Deja de ser egoísta. Katia necesita un trasplante y tú eres la única compatible. Intenté suplicar. Intenté decirle que no sobreviviría a la cirugía. Intenté decirle que ya había donado en secreto un riñón a nuestro padre hacía cinco años, un sacrificio del que mi hermana se había llevado todo el crédito. Pero Axel me arrojó un fajo de estudios médicos falsificados a la cara. -Deja de mentir para salvar tu pellejo -escupió-. Eres una Omega inútil y sin loba. Esta es tu única oportunidad de serle de algún valor a esta manada. Él no sabía que Katia llevaba una década envenenándome con acónito para suprimir a mi Loba Blanca interior. No sabía que la anestesia no funcionaría en mi cuerpo envenenado. Sentí cada centímetro del bisturí de plata mientras me abrían para extraer mi único riñón restante. Morí en esa mesa, escuchando al hombre que amaba llamarme dramática. Pero la muerte no fue el final. Mi espíritu flotó sobre el caos, observando cómo el rostro del cirujano se ponía pálido de puro horror. -¡Solo tenía uno! -gritó el doctor, sosteniendo el órgano ennegrecido-. ¡Alfa, mire las cicatrices antiguas! ¡Acabamos de matarla! Solo después de que mi corazón se detuvo, las drogas que enmascaraban mi aroma se desvanecieron. Axel cayó de rodillas en la habitación empapada de sangre, oliendo por fin el aroma a lluvia y pino que había estado buscando toda su vida. Se dio cuenta de que acababa de masacrar a su compañera destinada para salvar a una mentirosa. -¿Ximena? -aulló, arañándose el pecho. Pero yo ya me había ido.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 9