“Catalina se casó con Shawn, un hombre del que se rumoreaba que era tanto violento como terminalmente enfermo, solo para recuperar las pertenencias de su difunta madre. Su unión fue el chisme del momento: todos se burlaban de la "mujer poco agraciada" y del "moribundo loco", convencidos de que el matrimonio estaba condenado desde el principio. Pero después de su boda, Catalina sorprendió a la élite: era una arquitecta brillante, una curandera legendaria e incluso tenía conexiones secretas con el bajo mundo. Mientras el mundo observaba, la imagen brutal de Shawn se suavizaba. Durante una boda transmitida en directo para todo el mundo, él se arrodilló y declaró: "¡Catalina, tú eres la luz de mi vida!".”