“Me rechazaron por mi cuerpo. Me humillaron frente a todos. Pero nadie sabía que mi cita falsa resultaría ser un CEO millonario... y el hombre más peligroso al que podía enamorar. Isabella juró que nunca volvería a ser la chica insegura que todos pisotearon. Por eso acepta fingir una relación con Damian Villalobos, un empresario frío, arrogante y con un pasado que lo convirtió en un hombre incapaz de amar. El trato era simple: fingir, sonreír y terminar. Pero los besos dejaron de ser actuación. Los celos dejaron de ser estrategia. Y la venganza dejó de ser un juego. Ahora él quiere hacerla suya. Y ella quiere demostrarle al mundo que una mujer curvy no pide amor... lo exige.”