la escena que
forma en que su corazón latía con fuerza, a punto de sa
acia él nublándole la mente. Apretó los puños con
ato!», maldijo La
mo la mujer que estaba a su lado lanzaba un grito de miedo antes
ecio. La mujer estaba p
Stefano mientras se ponía en pie de un salto, sin
l ver al hombre completamente desnudo busc
ellas de vino vacías, vasos manchados de vino sobre la mesa y los
e te lo has pasado bien con esa «cos
, Lauren», le espe
s me tenías esperando durante dos meses enteros. Si
lamente en la cama. Pasó junto a Stefano, dirigién
rró del brazo y la empujó hacia a
o!», le gritó Lauren, c
iró con ira, desafiándola a
s brillaban en sus ojos. -¿Así que prefieres proteg
rritación. Se pasó la mano por el despeinado cabello castaño oscuro. -¿
Qu
o un golpe con la mano en la gran
a no te quiero. Has oído buena parte de nuestra conve
ún más. Él ni siquiera estaba sobrio ni arrepentido por nada. No l
me has u
Y
que tienes que decir? ¡No se trata solo de que me hayas engañado
nta por hacerlo.
con las lágrimas fluyendo sin cesar. Le re
abía estado saliendo durante un año?
con una vena en el cuello
Sentía como si el mundo a su
», replicó Stefano, a
ue una empresa de renombre licenciara tus productos. ¡Tres malditos años, Laur
estaba, y me mentiste diciendo que me ayudarías». Lauren
roductos a tu nombre en la empresa donde trabajabas, y ¿q
o si esperara un aplauso, con una mirada de satisfacción en
ad intelectual! Esos productos son fruto d
constantemente. Probablemente tú tampoco s
e pediste matrimonio de repente? Para poder manipularme
e estás volviendo más lista, Laure
te bofetada en la cara, tan fuerte que lo ti
é pagar por esto. Mañana por la mañana iré a la empresa donde trabajas
n pie de un salto
reverás!»,
es arruinarme y sali
yacía en la cama y que había perm
omo pudo. Arrastró la manta que cubría a la mujer, haciendo que e
e Lauren en el momento en que int
e Lauren y la apartó de la cama, tirá
al golpearse la espa
identidad de la mujer. A pesar del dolor, Lauren se pus
o perderás todo», gritó la mujer mie
misión. Empujó a Stefano, saltó sobre la muj
la cabeza y Lauren se quedó paralizada mientras caía al la
gélida mientras cogía otra botella de vi
mo su cabello negro se mojaba con
a por recuperarse de la pérdida de sangre y s
estaba pasando. Su vid
s ojos. Había trabajado tan duro para nada. Le había
no. ¡Nos desharemos de
to como pudo: «Si alguna vez tengo la oportunidad de sobrevivir o
u lado, con los ojos oscuros y distantes. «Bueno, cariñ
botella y se la estre
, su vida ll
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