pesada por la presencia de in
os de Dani, mi mente co
antes de que lle
e Tomás tuvieran a Dani,
y agonizante
l patio
era h
sando a mi lado como una b
l corazón martilleán
iejo y extenso roble, Kevin es
lo afilado
uelo, retorciéndose de dolor, la sa
z, observando al animal sufrir con una
Dani, lanzándose s
siquiera
viando a mi hijo de cinco
evin-. Es solo un animal tonto
r
sé; re
a través
on fuerza, apart
césped, con ca
recogiendo al gato sangrante con un
l estaba allí, gri
Tomás! ¡Le p
la puerta trasera, con
l animal
labio sangr
hora sollozaba teat
acercó a
e la lín
tó la
e in
é fija
rca. Hazle más fácil el trabajo a la Comis
u
la Comisión lo
i por el cuello de la camisa y lo
peó el hombro contra
de d
a mano, protegido detr
a estaba
enía
mal to
lto a
Tomás-. La cami
de la grava
rans
-d
mano d
s v
e -dijo Tomás, interpo
s vecinos de tres calles a la redonda llamarán a la policía. ¿Quieres a la ley en la casa
edó h
ra mala para
odiaba más que a una rata
ro si no vuelves para la cena, te cor
con tu di
ni a mi vi
os a un
dro, un lugar dirigido por un médico que no hac
un rastro
s del moretón en
orme del veterina
o examinaba a Dan
vid
orme m
ccedido desde mi teléfono; Tomás era descuidado c
la mesa de exploració
aventura, ma
cariciándole el pelo-
ché en
único lugar al que To
enda de
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