Un Año Para Destruirte
“Mía Cartel es la hija mayor de Arturo y Micaela Cartel. A sus 22 años, su vida ha dado un giro trágico: sus padres desaparecieron tras ser investigados por desfalco y lavado de dinero, dejándola sola con su hermano pequeño, Leo, de tan solo 6 años. Mía tuvo que abandonar sus estudios de medicina para trabajar como camarera y costear el tratamiento de la enfermedad cardíaca de Leo. Sin embargo, cuando la salud del niño se agrava y requiere una operación urgente, Mía se ve obligada a buscar al único hombre que puede ayudarla, aunque sabe que entrar en su mundo es un error: Liam Black. Liam Black, de 28 años, es un hombre frío y poderoso. Su odio hacia los Cartel nació hace 16 años, cuando perdió a sus padres en un accidente de auto bajo la lluvia. Esa noche, mientras agonizaba, vio a Arturo Cartel pasar de largo sin ayudarlos; también vio a una niña pelirroja de 6 años con un conejo de peluche en la mano antes de que su madre la subiera al auto para huir. Tras años en un orfanato, fue adoptado por los Miller (Julieta y Fernando) y, junto a su hermano adoptivo Noel y sus amigos Marcos y Noah Cooper, ha dedicado su vida a destruir a los Cartel. Cuando Mía suplica su ayuda, Liam le impone una condición cruel: un contrato de matrimonio. Para aceptar, la obliga a arrodillarse, y ella, desesperada por salvar a Leo, accede. Aunque la operación se paga, la vida de Mía se convierte en un infierno de desprecios. El día de la boda, Liam permite que los invitados la tachen de oportunista e interesada. La tensión crece cuando Liam conoce accidentalmente a Leo en el hospital. El niño, ajeno al odio de los adultos, cautiva a Liam con su inteligencia y sus dinosaurios. A pesar de esto, Liam sigue firme en su frialdad, incluso cuando Mía demuestra su carácter al no callarse ante sus ataques. La aparición de Daniel Taylor, el exnovio de Mía, desata los celos de Liam. A esto se suma el regreso de Alessa Flogol, la ex de Liam, quien intenta recuperar su lugar. La desconfianza llega a su punto máximo cuando una figura paterna para Liam le entrega pruebas falsas de que Mía lo ha traicionado en una licitación. Bajo la lluvia, el trauma de su pasado, Liam entrega a Mía a la policía. Sin embargo, la verdad sale a la luz. Noel y Marcos (quienes salen con Mía y Samantha, respectivamente) ayudan a liberar a Mía. Ella, herida profundamente, le firma el divorcio sin pedirle nada, ni siquiera el dinero para el tratamiento restante de Leo. Es en este punto donde los amigos y la familia adoptiva de Liam le abren los ojos: su odio lo está matando y Mía no es responsable de los pecados de su padre. Redención y Peligro Liam, arrepentido, intenta recuperar a Mía, cancelando los trámites de divorcio en secreto y enfrentándose a Luciano Morris, quien intenta cortejarla. En una cabaña donde quedan encerrados, ambos confiesan sus dolores y se reconcilian. cuando se descubre que el verdadero villano es el socio de confianza de Liam, el padre de Luciano, quien causó el accidente de sus padres años atrás. En un intento de secuestro, Luciano muere protegiendo a Mía del disparo de su propio padre. Finalmente, cuando los padres biológicos de Mía regresan para intentar quitarle la custodia de Leo usando la juventud de Mía como excusa, ella y Liam deben unirse más que nunca para proteger su verdadera familia.”