caló en los huesos, pero no tanto como la mirada de los sirvientes que la esperaban en la entrada con una cortesía mecánica. Todo en ese lugar había sido redecorado; ya no
on el horizonte de la ciudad. Allí, sentado con una copa de cristal tallado en la mano, estaba
in siquiera girarse-. Pensé que serías más p
alina del alivio por la cirugía de Leo se transformó e
us estúpidos horarios sobre la vida de mi hermano, es que no tienes ni idea de con
Su sola presencia física solía intimidar a homb
entos y de cada respiración que des en esta casa -siseó él, acortando la distancia-. No olvides que
e odias? ¿Tan pequeña es tu alma que necesitas humillar a una muje
s hombros con fuerza, pero no de una forma violenta, sino desesperada, como si intentara sacudir la ign
se va a quedar callada mie
za de la chica, perdió el equilibrio sobre el borde resbaladizo de la piscina. En un
agua fría fue un
cabello oscuro flotaba como humo y sus ojos la buscaban en medio del azul cristalino. Cuando emergieron a la su
se hundiera, y por primera vez, no vio odio en sus ojos, sino una confusión ardiente. Sus rostros estaban a centímetros; el calor que emanaban contrastab
! -una voz femenina, cargada de dul
adiante y los brazos abiertos, estaba Julieta Miller. A su lado, un jov
bes a tu prometida? -preguntó Julieta, acerc
diable, aunque su expresión era de absoluta derrota moral. Mia lo siguió, ti
atando de recuperar la compostura mient
dejara de dormir en su oficina -Julieta se acercó a Mia y, sin importarle que estuviera empapada, la envolvió en un
o de Liam, pensó que todos serían sombras frías, pero Jul
ra Miller -logró decir, c
a tu hermano antes de que se congele -ordenó la m
que bufaba de rabia mientras se sacudía el agua. Noel
lan de venganza, ¿eh? ¿Tirarte a la piscina para un "encuentro mojado" con la hija de
dientes-. Fue un accidente. Ell
jos que no puedes dejar de mirar -
ado cuando estás bajo el agua. Y por lo que acabo de ver,
ucho menos podía permitir que Noel tuviera razón. Mia Carte era su ruina, no su salvación. Pero mientras subía las escaleras para cambiarse, el aroma de ella -ese
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