icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Anhelando al hombre incorrecto

Capítulo 7 La apuesta

Palabras:1309    |    Actualizado en: 10/02/2026

tro de mí. ¿Cómo es que amar a

buen hermano, pero yo sí soy una buena amiga. No voy a quedarme de brazos

ontinúa agarrándome fue

uria, me dice: "No puedo dejarte salir, gatit

es?", espeto. "No tienes derecho

Estoy evitando que hagas

nunca te mencionaba en los diez años que llevo conociéndolo. Eres un arrogante, irritante e imbécil que no se preocupa por n

elena. A Francisco le gusta que Daniela le arranque el corazón. Disfruta de esa toxicidad. Es adicto a ella. La ú

qué hacer o sentir, y menos

ro ver feliz a mi hermano. Por desgracia para ti, él nec

repugn

ta mar? ¿Encadenarlo en tu sótano? No importa lo que hagas, Francisco siempre volverá con Daniela. ¿

pued

fuerza, mi cara arde, y estoy ahí parada como una idiota con el corazón sangr

e acaba de encontrar la parte más débil de su presa. "¿Qué tal si ha

que puedas perseguir a Francisco hasta los confines de la Tierra si te da la

o se cel

y peligrosa se dib

de mí que yo no te encuentre. Me meteré en tu cabeza, en tu cuerpo, en tu alma. Te reclamaré como mía. No podrás pensar, respirar ni dormir s

ado de electricidad. 'Es odio', me digo a mí misma. Odio puro y sin diluir es lo que hace que mi cuerpo reaccione así, no es deseo. Sin embargo

za, con sus labios rozando mi oreja. El conta

lo que canalizar toda esa energía obsesiva que tienes. Déjame proporci

que l

to, ¿qué

oronarme cuando estoy cerca de su hermano. Sin embargo, mi cuerpo me está trai

propia voz. "Eres el hermano de mi mejor amig

diferencia de ti, que te consumes en silencio, dejando pasar tu vida. Eso es algo que v

ón. "No necesito tus lec

a él, y no creo que me quede ni un so

ale que esa boda se celebre. No hay nada que desee más que atarte y enterrarme tan pro

o este tipo de atracción animal, esta necesidad cruda y primitiva que supera a la razón, la moralidad y la lealtad. No se pa

de mí",

s más, Selena"

corra, pero mi cuerpo se inclina hacia

a pesar de todo, a pesar de mis sentimientos por Francisc

ar algo de control. "Bien", digo, girándome para mirarlo a los ojos. "Tenemos un tra

ado. "Oh, gatita. No tienes ni

e acabo de venderle mi alma

ica, ¿verdad? "Tengo una

ijiste que no ibas a

ras mi trato. ¿Crees que pue

botear esta

es apos

tas. Como hagas el más mínimo movimiento en

a comenzado, gatita. Q

or un infierno. Tiene el pelo revuelto, los ojos enrojecidos y los hombros caídos por la derrota. Verlo así, destro

s de Francisco se mueven entre Kevin y yo, notando nu

s m

ustedes dos?", preg

como si me hubier

¿Ustedes dos...? Oh, Dios m

Obtenga su bonus en la App

Abrir