“Yo era Aurora Cantú, una doctora talentosa que, para proteger a mi frágil hermanastra Clara, aceptó la culpa por un fraude financiero y fue a la cárcel. Estuve encerrada un año. Mi familia, mi prometido Julián de la Torre, todos me prometieron que era algo temporal. Me juraron que me esperarían, que se encargarían de todo. Dijeron que Clara necesitaba que yo hiciera esto por ella. Un año después, salí por las puertas de la prisión y no me encontré con el abrazo de mi familia, sino con un aire frío y vacío. No habían venido. Estaban todos en una fiesta, celebrando el cumpleaños de Clara. Celebrando su nuevo lugar como la única heredera de los Cantú, la nueva mujer al lado de Julián. La mentira se hizo añicos en ese instante. La "hermana" por la que había sacrificado todo me había robado la vida mientras yo no estaba. Julián, el hombre que había jurado amarme, había caído en la trampa de "fragilidad" que ella tejió con tanto cuidado. Su favoritismo se convirtió en la traición más dolorosa que pude imaginar. Pensaron que yo era débil. Creyeron que volvería a ceder por el bien de la supuesta "familia". Estaban a punto de descubrir cuán fatalmente equivocados estaban.”