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Mente Fría Y Corazón Ardiente

Capítulo 8 ¿Quieres que te acompañe

Palabras:1688    |    Actualizado en: 27/03/2020

magen que solía atraer a las

a Elsa; en ese momento, parecía

mano, diciendo:

a brillante sonrisa de aprobación. La chica prefería

en salió de la habitación mirando hacia el frente. Él había pensado que Elsa se ve

a y capaz, con el tipo de belleza que era real y duradera en lugar de fugaz. Pero aun así

a el par de anteojos grandes con mont

tenía nada preparado, y por eso había venido a recogerla en persona

o de boda y dijo en voz baja: "Sasa, estoy

omo hace cinco años. Solo que aquella vez era la primera noche de boda y, según la costumbre, habían invitado a todos sus amigos y familiares al

, se sentía fría y húmeda, indicándole que se encontraba extremadamente incómoda. Los rostros de los invitados comenzaron a conver

por su nombre varias veces, tr

y Mia miraron a Elsa con una sonrisa mientra

o Soren con una voz que sacó

, quienes lo bebieron con felicidad. Luego, según la tradición china, colocaron dos grandes sobres rojos con dinero en las manos de la

galo. ¿Cómo podrías no aceptarlo? Tóm

eron de la expresión en su rostro. "Oh, vamos, te lo dieron

ese dinero; era evidente que los Wang esperaban con ansiedad noticias del matrimonio de Soren, por lo que todos eran muy amab

diciendo con una voz clara y sincera: "Por favor tomen un poco de t

no encontraron ningún defecto en él, por lo que dejaron a un lado sus dudas y le entreg

itar el contacto visual con cualquiera de los invitados. La mayoría de ellos eran conocidos de Zed y Mia, por lo que

pequeña sonrisa de vergüenza. "P

rías quitarte las g

así que no podría distinguir la cara de nadie

is por cada uno de nuestros familiares, así que quizás podrías quitártelas en ese momen

spiración frente a tanta gente, que Elsa no pudo evitar sorpren

or sus sentimientos; al fin y al cabo, eso era

se las entregó al personal del hotel. "Señorita, por favor lleve estas gafas a la recepci

diera hasta su corazón. Involuntariamente, ella agachó un poco la cabeza. A los ojos d

ja de novios. Sin sus gafas, Elsa se sentía como si estuviera en un tran

se sentía mucho

para su cena; pero eran decenas de personas

rlo, ella siguió todos sus movimientos con una sonrisa sincera y algo confusa, mientras todos seguían admirando a la novia y brin

parecía una densa niebla, y por más que lo intentó, no pudo localizar a Jane. F

ellas". Luego la tomó de la mano, preguntando:

caminar si no llevo gafas". Con estas palabras, su rostro se llenó de vergüenza. No era

ora confiaba pl

espalda. Elsa lo miró, pero no pudo distinguir su rostro. Sus ojos estaban empañados y sus pestañas eran l

a recepcionista las gafas, pero estas no se encontraban al

n le dijo con voz suave: "No te preocupes, estaré

roja como una manzana. Luego agachó la cabez

o que quería era que la tierra s

ostro de Soren, quien la tomó de la mano, sintiendo el impulso irresistible de consentirla. L

ó de si era el baño de mujeres. ¿Un hombre? ¿Qué podía estar él haciendo aquí? Al pensar

do la cabeza. "Es solo que

mpañe?", preguntó él

eres. Elsa lo rechazó de inmediato y, después de fijarse exactamente dónde estaba el baño, caminó hacia él. Sabía que Soren no

onozco!". Lily Cai, que generalmente era distante y

rrosa que se acercaba a ella y otra figura que pasó rápidamente a su lado. "Hola

adjunta, todos asumían que ella era la

baja. "¿Tú también vas al baño?", su voz

una especie de saludo o una pequeña charla, pero sin serlo. Después de este breve interca

respond

Soren estuviera afuera la intimidaba a pesar de que había cie

léfono: "¿No vendrás al banquete? Está bien, pero t

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Mente Fría Y Corazón Ardiente
Mente Fría Y Corazón Ardiente
“Él necesitaba una esposa para lidiar con la presión y las expectativas de su familia, ella necesitaba un nuevo esposo para reemplazar a su novio, que se escapó el día antes de la boda. Sin embargo, resultó que ambos tenían agendas conflictivas. Mientras que Elsa, decepcionada y desilusionada con la institución del matrimonio y el amor en general, pensaba que su matrimonio era un simple acuerdo comercial, una solución temporal para salvar la cara tras su vergonzosa deserción. Soren, sin embargo, rompió el contrato y se enamoró. Aprovechó cada oportunidad y usó todos los medios desleales e injustos de su manual de seducción, para acercarla a él día a día. ¿Qué haría para ganarse su corazón? ¿Se enamoraría de sus acciones y se enamoraría de él también?”