icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El precio de su amargo arrepentimiento

Capítulo 3 

Palabras:658    |    Actualizado en: 21/01/2026

LINA

como ácido en mis entrañas. Ese día se repetía en

familiar, invaluable, no solo en valor monetario, sino en

tró pruebas de que yo lo había vendido. Pruebas fabricadas, un rastro de papel diseñado para condenarme.

iliar, no escuchó mis frenéticas negaciones. Simplemente se quedó

ientos de la vieja mansión-. ¿El reloj de nuestra madre?

onfesara. Los truenos retumbaban sobre mi cabeza, reflejando mi corazón roto. Simplemen

-¡No fui yo! ¡Fue C

-¿Camila? No seas ridícula. Ella ama a es

una imagen de inocencia y preocupación, ofrecía ocasionalmente un suave: -Damián, cariño, no seas demasia

eres una Garza. Estás desheredada. Des

a influencia de la familia para ponerme en la lista negra de todas las empresas de renombre, de todos los trabajos decentes. Fue un desmante

lo a mi cara. Levanté la vista una última vez, encontrando

ue la ropa que llevaba puesta y

y sopas instantáneas. Encontré un trabajo como recepc

spués. Era Damián. Su voz, una vez tan

na? -preguntó, sin preámbulos-. ¿Lista

e? ¿Por qué? ¿Por haber sido in

funda decepción-. Solo di las palabras, Carolina.

lágrimas picando en mis ojos-. ¡Mi error fue pensar

. No insultes a Camila. Ella no ha

las palabras crudas con cinco años de

rcado zumbó, un cort

, una mujer amable llamada Sara, parecía desconsolada. -Lo siento m

a ciudad, al parecer, estaba bajo el

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El precio de su amargo arrepentimiento
El precio de su amargo arrepentimiento
“Hace cinco años, mi hermano Damián me arrebató el apellido de nuestra familia y me echó a la calle. Ahora, yo era una mesera con cáncer terminal, tratando desesperadamente de ahorrar suficiente dinero para mi propia urna funeraria. Para hacer el último pago, me arrodillé en el frío piso del antro para ladrar como un perro por el dinero de un borracho. Mi hermano lo vio todo. Pero en lugar de ayudarme, su rostro se contrajo en una mueca de asco. Me despidió en el acto, retuvo mi último sueldo y juró que nunca volvería a trabajar en esta ciudad, robándome mi última oportunidad de morir con un mínimo de dignidad. Me agarró del brazo, sus ojos ardían con un fuego helado que alguna vez pensé que estaba reservado para sus rivales de negocios. -Me da igual si te mueres -escupió. Y en ese momento, supe que lo decía en serio. La última chispa de esperanza se extinguió. Me había quitado mi apellido, mi salud y mi futuro. Ahora, incluso me había arrebatado mi muerte. Así que escribí una carta, revelando la verdad que se negó a ver durante cinco años: sobre el reloj robado, la mujer que me incriminó y el cáncer que me devoraba viva. Luego, caminé hacia el río. Si no podía vivir con dignidad, dejaría que mi muerte fuera la última e innegable verdad.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10