/0/22168/coverbig.jpg?v=f42ed6e004571e8e8a35b0da318aa090&imageMogr2/format/webp)
za en un gesto de frustración, mien
tro hombre y en ese momento solo quería sacarla de mi mente y mi corazón, pero ahora que ha vuelto, que nos hemos escr
e más de quince años -calló por un momento mientras se quedaba pensativo-, en realidad, nunca he podido sacarla de mi mente, siempre la recuerdo y a veces siento ansied
nte descubres que es a ella a quien amas ¿Qué vas a ha
lo por un largo momen
ría cruel de mi parte hacerle esto a mi familia -expresó sin ocultar su tristeza-. Debo resignarme, al p
es tu culpa, tú no decides a quien amar. Tienes derecho a buscar tu felicidad,
apó la boca con una de sus manos, ahogando un sollozó, al mismo tiempo, sentía como su corazón se rompía en miles de p
años
s el amor de mi vida, cuando apenas cumpla mi mayoría de edad le confesaré mis sentimientos y
vio, hacía tres años, apuesto, elegante, con esos cabellos dorados como el trigo, los ojos ve
-. Tierra llamando a Paula. No me digas que no te parece apu
n un poco de ver
u, siempre te lo he dicho -pron
dañará su amistad con Gálata, era la única amiga que había logrado hacer y con la cual su padre le había permitido relacionarse desde que tenía catorce años y ya cuando el tiem
ero verlo más de cerca -propuso Gálatas sa
, las dos se detuvieron justo cuando llegó una mujer hermosa, rubia, con unas curvas bien proporcionadas, vestida
, giraba con ella, sin dejar de exhibir esa calidez y la alegría de su mirada. Gálata sintió su corazón encogerse en su pecho, el aire le faltaba, tenía la impresión de q
a Matteo con otra mujer, sabía que el dolor de su mejor amiga era
r con los trillizos, eso siempre nos hace sentir bien -la joven asintió sin fuerza, dejándose llevar por
llas estaban tan afectadas por lo que acababa de suceder, no se dieron
do? ¿Quién te hizo daño?-indagó Sebastián,
ado a rodar por sus ojos sin que se diera cuenta-. Solo he sido yo, he puesto m
*
siempre quiso y allí estaba con casi veintiséis años, con un bebé de tres años y otro en camino, recibiendo el golpe más grande que una mujer enamorada podía recibir, descubrir que su marido, con
icción: la verdad está en camino,
/0/22168/coverbig.jpg?v=f42ed6e004571e8e8a35b0da318aa090&imageMogr2/format/webp)