icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Demasiado tarde, Señor CEO: La perdió

Capítulo 2 

Palabras:883    |    Actualizado en: 04/01/2026

ana

as paranoicas -dijo Damián, ajustándose

nsado, la viva imagen

no había dormido en

cruzados para mantenerme entera-. Jimena me envió fotos de ustedes dos en nuestro coche. Dejó

o de un hombre agobiado

Probablemente Photoshop o estás malinterpretando una broma. Y el br

barazada

aron en el nudo de

o y sofocante, absorbiendo el

ra mirarme

n te d

ll

la izquierda antes de encontrarse con los míos-. O

que le vas a comprar un

rojeciendo-. Es una vivienda corporativa. Para ret

ad durante cinco años. Entendía de negocios cuand

lviéndose hacia el espejo-. Las cosas so

per

La em

ó su

es un coche nuevo? ¿Unas vacaciones? Vete a Par

era del bolsil

ncó la hoja, sosteniéndola

n millón

o bonito y deja de

el ch

lo mir

e la mitad de mi vida, y me di cuen

era un extraño que llevaba la p

dinero -dije

s, ¿qué

o el d

án s

corto y agudo

xto? Estás siendo dramática. No me vas a dejar, Eliana

esta vid

la constru

me golpeó como una bofetad

n serio,

mano-. Toma el dinero. Cálmate. Hablarem

del ve

uí a l

estab

ventanales, mirando la ciu

cuando e

blanco ajustado que

bía un anillo

o, pero era un anillo de prom

l recibo en la papelera de re

una dulzura falsa-. Damián, ¿estás lis

se colocaba un mechón de

con la mirada-. Damián dijo que compró los mueble

cando su t

rinando en mi alfombra

endo una mano posesiva en l

a puerta, sin s

era

etuv

temblando de rabia contenida-. ¿Crees que puedes

ró, con el r

Te estás ponie

ntes en la cara. Esto no es un matrimonio. Es una farsa. No eres un CEO, Damián. Eres un cliché. Eres

rrándose el estóm

stá estresand

ián se abrieron

, apuntándome con

ra más, y no te llevas nada. Ni pen

edo, lueg

ero -repetí-. Qui

loca -m

la puerta y la c

el apartamento vac

cheque e

tos y los dejé caer al sue

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Demasiado tarde, Señor CEO: La perdió
Demasiado tarde, Señor CEO: La perdió
“Vendí mis cámaras y mis lentes. Vendí todo lo que me definía para comprar los primeros servidores para la startup de mi esposo. Quince años después, el día de mi cumpleaños, Damián me dejó sola para celebrar con su nueva asistente, Jimena. Cuando lo confronté por su infidelidad, no se disculpó. Me arrojó un cheque por un millón de pesos y me dijo que me comprara algo bonito. Pero la traición no terminó ahí. Jimena forzó nuestra caja fuerte y robó el anillo de zafiro antiguo de mi difunta madre. Cuando intenté recuperarlo, partió la banda de oro de ochenta años por la mitad. La abofeteé. En respuesta, mi esposo me empujó con una fuerza brutal. Mi cabeza se estrelló contra la sólida mesita de noche de roble. La sangre corrió por mi cara, manchando la alfombra que yo misma había elegido. Damián no llamó a una ambulancia. Ni siquiera revisó mi pulso. Pasó por encima de mi cuerpo sangrante para consolar a su amante porque estaba "estresada". Cuando sus padres se enteraron, no les importó mi herida. Vinieron a donde me escondía, me acusaron de ser torpe y amenazaron con dejarme sin nada si arruinaba la imagen de la familia. Olvidaron un detalle crucial: fui yo quien diseñó, programó e instaló el sistema de seguridad inteligente del penthouse. Había sincronizado cada cámara con mi nube privada antes de irme. Tenía el video de él agrediéndome. Tenía el audio de él admitiendo un fraude. Y tenía a mi padre en marcación rápida, el hombre dueño del banco que manejaba todos los pr'estamos de Damián. Miré a sus aterrorizados padres y proyecté la grabación en la televisión. -No quiero su dinero -dije, con el dedo flotando sobre el botón de 'Enviar' a la Fiscalía-. Quiero verlo arder.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 11