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La Última Venganza de la Esposa Indeseada

Capítulo 9 No.9

Palabras:1367    |    Actualizado en: 25/12/2025

ocó un nudo en el estómago, y luego lo arrojó descuidadamente sobre su escritorio en medio de una pila de documentos. Valeria. Siempre dramática. Lo descartó como

un hilo de inquietud que no podía ubicar del todo. Recordó su rostro cuando se alejó de la estación de policía, una máscara fría y dura q

resbaló. La punta afilada de metal cortó el papel blanco y nítido de un informe, dej

de golpe. Sofía, una visión en un vestido de diseñador ajustado, entró con

llo, su perfume, empalagosamente dulce, llenando sus fosas nasales-. ¡Me prometis

TOC, que Sofía usualmente eludía mágicamente, se encendió por u

ante en una hora. Este acuerdo es cr

pre dices eso! ¡Trabajo, trabajo, trabajo! ¿No te importo? ¿No te

ía lidiar con esto ahora mismo-. Pero esta reunión es

uchero-. Diles que estás indispuesto. ¡Diles q

sus

ia. Afecta a miles de empleos. No puedo simpl

inferio

i felicidad no importa? -Lágrimas brotar

a. Siempre era la misma. Sacó su cartera

mpra lo que quieras. Te

luminaron, un brillo depredador en sus profundidad

iciales, luego se deslizó de su regazo, agarrando el dinero-. ¡Nos vemos esta noche, ento

de alivio y vacío en su pecho. Volvió al

sistente, la Señorita Jimé

nión del consejo es en cin

tando el paqu

to. Y

Pérez, exigía términos exorbitantes. Eduardo sintió un dolor de cabeza creciendo detrás de sus ojos. Extrañaba la mente aguda de Valeria, su habilida

viada con un nuevo y escandalosamente caro atuendo, entró tropezando, con una copa

Ven a bailar conmigo! -Antes de que pudiera reaccionar, se abalanzó sobre él, rodeando su cuel

partándola con u

n privada! -Su TOC gritó ante la violación, el to

tercambiaron miradas incómodas. Pérez, mientras tanto, observa

ncia-. Francamente, sus... distracciones... son poco profesionales. Requerimos socios serios, no espectácul

o tarde. Pérez y su equipo ya estaban saliendo, d

aire crepitaba de ira y decepción. Eduardo sintió una oleada de furia fr

-se lamentó-. ¡Solo... solo

adora. La imagen de Valeria, precisa y digna, incluso en su furia, pasó por su mente. Valeria nun

desconocida de algo que se s

voz baja y peligrosa-. L

a, sus ojos muy abie

¿Estás enoj

or de violencia reprimida en su tono. Los miembros d

ie de un salto, su

iendo de la habitación en un torbellino de

u consejo, su rostro páli

é de ello. -Hizo un gesto de desdén con la mano-. La reunión se levant

o a Pérez, desesperado por reparar

esionales. Y francamente, sus recientes... problemas personales... son preocupantes. -Hizo una pausa, luego agregó-: Teníamos grandes espera

ria. Pérez sabía de ella. Se lo estaba restregando sutilmente, recordá

nto errático. Sus constantes demandas. Su desprecio frívolo por su trabajo. Y luego, Valeria. Su

ave criptográfica. Había actuado con precisión, con crueldad, para proteger a su herm

orrible. Había estado cie

ón que lenta y dolorosamente, estaba amaneciendo en él. Había cometido un error catas

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La Última Venganza de la Esposa Indeseada
La Última Venganza de la Esposa Indeseada
“Me casé con Eduardo de la Garza por una deuda de honor, amando en secreto al hombre que me trataba como si fuera un contaminante. Durante tres años, usó su severo Trastorno Obsesivo Compulsivo como un arma en mi contra, retrocediendo con asco ante mi contacto mientras yo caminaba con pies de plomo en nuestra mansión fría y estéril de San Pedro. Mi tonta esperanza de encontrar el amor murió la noche que lo vi en el incendio de un hotel, abrazando a su amante, Sofía, con una ternura que yo jamás había conocido. No solo me engañó; me aniquiló. Incriminó a mi hermano, dejándolo con una discapacidad permanente, todo para protegerla a ella. Luego, en la fiesta de cumpleaños de Sofía, proyectó nuestro video íntimo para que todos lo vieran, una humillación final y pública. El hombre por el que sacrifiqué todo había elegido a una mentirosa por encima de mí, y a mí solo me quedaba la vergüenza y una familia rota. Pero en lo más profundo de mi desesperación, descubrí dos cosas. Primero, estaba embarazada de su hijo. Segundo, mi hermano había encontrado un secreto que podría destruir el imperio de los De la Garza. Hice una cita para interrumpir el embarazo. Luego, planeé usar ese secreto para terminar mi matrimonio.”
1 Capítulo 1 No.12 Capítulo 2 No.23 Capítulo 3 No.34 Capítulo 4 No.45 Capítulo 5 No.56 Capítulo 6 No.67 Capítulo 7 No.78 Capítulo 8 No.89 Capítulo 9 No.910 Capítulo 10 No.1011 Capítulo 11 No.1112 Capítulo 12 No.1213 Capítulo 13 No.1314 Capítulo 14 No.1415 Capítulo 15 No.1516 Capítulo 16 No.1617 Capítulo 17 No.1718 Capítulo 18 No.1819 Capítulo 19 No.1920 Capítulo 20 No.2021 Capítulo 21 No.2122 Capítulo 22 No.2223 Capítulo 23 No.23