“Después de noventa y nueve intentos fallidos por ganar el corazón del brillante pero gélido Dr. Julián de la Torre, lo drogué para tener una noche de pasión. Eso no hizo que me amara. Humillada, hui a Madrid. Tres años después, apareció una foto. Era Julián, sonriéndole con ternura a una mujer más joven, una copia exacta de su primer amor fallecido. Volé de regreso a la Ciudad de México para terminar nuestro falso compromiso, pero él me aniquiló primero. Me acusó públicamente de filtrar su investigación, y su testimonio me envió a la cárcel. Mientras estuve dentro, fui brutalmente atacada y perdí un riñón. Mi padre, destrozado por el escándalo, murió de un infarto cerebral, y yo no estuve ahí para despedirme. Solo fui un daño colateral en su retorcida forma de expiar la culpa por un fantasma, la villana perfecta para proteger a la hermana manipuladora de ella. Me dejó pudrirme, creyendo que yo era un monstruo. Pero él no conocía el secreto que guardaba de aquella única noche. Tras mi liberación, tomé a nuestro hijo y desaparecí. Construiría una nueva vida, y él nunca conocería al hijo que abandonó ni a la mujer que realmente destrozó.”