“En nuestro tercer aniversario, me puse lencería de seda esperando que mi esposo por fin me tocara. Él me miró con asco y me dijo que ya había programado una fecundación in vitro para no tener que acostarse conmigo. Esa misma noche, descubrí que su "amor" y sus besos eran para mi propia hermana de crianza, Felipa. Escuché detrás de la puerta cómo se burlaban de mí. Planeaban usarme como una simple incubadora para darles un heredero y luego desecharme como basura para ser felices juntos. Mi familia biológica me había vendido como ganado para salvar sus empresas, y mi esposo solo esperaba el bebé para deshacerse de mí. Lo que ellos no sabían es que yo no soy la sumisa Estrella Mascaraque que creen. Soy la hija adoptiva y única heredera de Rocco Pujol, el magnate más poderoso de México. En el hospital, estrellé la tableta con los embriones contra el suelo, rompiendo sus cadenas para siempre. Ahora he regresado, no como su víctima, sino como la dueña de las empresas que acabo de llevar a la quiebra. "Señor Navarro, firme el divorcio o prepárese para vivir en la calle".”