icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
La venganza gélida del Capitán de Aspen

La venganza gélida del Capitán de Aspen

icon

Capítulo 1 

Palabras:1128    |    Actualizado en: 01/12/2025

Una semana después de nuestra boda, su joven "protegida", Chloé, se mudó con nosot

000 pesos. Luego, me exigió que le diera a Chloé mi chamarra de esquí de alta tecnol

é, me la arran

ntra el suelo mientras él se alejaba con ella

nferma en nuestra habitación de hotel, para conseguir un cuart

oy solo una esposa. Soy la Capitán Ana Fue

. "Necesito una llave maestra", le dije. "Vamos a inter

ítu

FU

frente y corría por mis sienes. El aire en nuestro departamento era denso, sofoca

a hacia abajo, viendo cómo los números descendían: 29, 28, 27. Un pequeño suspiro de aliv

uerta me hizo s

aire húmedo, afi

que estás ha

cándome una gota de

Gonzalo. Solo intent

cia mí con el

extremadamente sensible al frío. No puede

la ma

adie debería ser sensib

la mirada fija

evero. No se trata solo de co

mi salud no importan?", p

es delicada. Tenemos que

en el panel de control. Presionó la flecha hac

sintiendo un a

más de 32 grados. Apenas pu

. Chloé apareció, envuelta en una manta a

o. ¿Hay algún probl

urro, cargado de

de inmediato, suavizando la voz. "Ana s

zó una son

río... me provoca una crisis. Go

argo en la boca. Lo estaba

girió Chloé, mirándome de reojo y apartando la v

erré l

mi casa

e una mano al pecho. S

Solo pensé que tal ve

lo, con una súplica s

nzal

un brazo, atra

a. Chloé necesit

io, Gonzalo. Acab

una súplica

palabras sonando huecas. "¿Y me estás echando de mi

lojando ligeramente

lo. Solo se quedará un tiempo, Ana.

a sonrisa forza

, solo nosotros dos, después de que

una pizca de sinceridad. Siempr

tí, la palabra sa

a", insistió, sus ojos encontrán

un nudo ardiente en mi estómag

con la voz tensa.

e esta ropa húmeda

a húmeda. Cuando me di la vuelta para ir

a de corrientes de aire. La habitación de invitados da al norte, es naturalmente más fresca. Así que... ¿t

angre se me heló, a pes

s a dormir t

, su voz pequeñ

Gonzalo. Con mi condición, yo

a "influencer de bienestar" con miles de segui

Dormiré en el sofá, Ana. No te pr

ra apretando los pulmones. Tomé otra respiración pr

recámara principal conmigo. Ya que Gonzalo es un hombre casado, sería inapr

levándose una

ía! No quisiera in

a rápida y nerv

. es tan impredecible.

intentaba ser una buena esposa, quería creer que Gonzalo solo estaba siendo ingenuo. Pero la otra parte, la parte de Ca

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La venganza gélida del Capitán de Aspen
La venganza gélida del Capitán de Aspen
“Durante siete años, le pagué el doctorado a mi esposo, Gonzalo. Yo lo pagué todo. Una semana después de nuestra boda, su joven "protegida", Chloé, se mudó con nosotros, alegando que un raro trastorno autoinmune la hacía "extremadamente delicada". En nuestro viaje a Vail para esquiar, usó mi dinero para comprarle una bolsa de 160,000 pesos. Luego, me exigió que le diera a Chloé mi chamarra de esquí de alta tecnología porque la que ella llevaba era demasiado delgada y no la abrigaba lo suficiente. Cuando me negué, me la arrancó del cuerpo. Resbalé en el hielo. Mi cabeza se estrelló contra el suelo mientras él se alejaba con ella, dejándome herida y congelándome en la nieve. Más tarde esa noche, me abandonó de nuevo mientras yo estaba enferma en nuestra habitación de hotel, para conseguir un cuarto separado con Chloé. Dijo que necesitaban "discutir su tesis". Pero se le olvidó un detalle crucial. No soy solo una esposa. Soy la Capitán Ana Fuentes, de la Reserva del Ejército Mexicano. Llamé a mi mejor amiga, gerente de la cadena de hoteles. "Necesito una llave maestra", le dije. "Vamos a interrumpir una discusión académica muy, pero muy importante".”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10