vista de
te era débil, reemplazado por algo... familiar. Hogar. Lentamente abrí los ojos. Estaba en mi propia cama, l
Un rugido, luego el sonido distintivo de cris
en la sala de estar, un huracán de furia. Estaba rompiendo un jarrón, luego una escultura, su rostro
oda la casa-. ¡Encuentren a esos hombres! ¡Quiero que paguen! ¡Nadie
do, su voz un ronrone
atacada. -Puso una mano en su brazo, sus ojos abiertos e inocentes-. ¿Crees... crees que f
us ojos, oscuros y peligrosos, se posaron
y lo arrojó contra la chimenea. Se hizo añicos en mil pedazos-. Es igual que su madre. Y s
ahí, ahora yo. Todas agrupadas, descartadas, profanadas. Apreté mi mano vendada, mis uñas clavándose e
sumió que yo era "sucia", "manchada", "provocadora". Mi valor, mi dig
alí de la casa, con la cabeza en alto, mi corazón un paisaje á
adera con el nombre de Anahí. Todavía no había lápida, ni flores, ni dolientes. Solo yo. Encendí varitas de incienso,
, pero ni siquiera se había presentado. Ya no le importaba lo suficiente
s. Se sentía increíblemente ligera, pero pesada con el pes
o se estrelló sobre mí. Luces intermitentes. Gritos. Reporteros
erto que fue brutalm
ores, Dra. Frank? ¿Pr
su esposo la dej
? ¿Fue realmente un suicidi
acusaciones y curiosidad morbosa. No veía
urna de Anahí contra mi pecho-. ¿Cómo
, sus preguntas volvi
involucrada en un escándalo, Dra. Fra
? ¿También estaba invo
tán permanentemente dañadas
os, pero eran un muro de cuerpos, implacables. Alguien me agarró del brazo, tiran
ido sordo y repugnante. La tapa se abrió. Sus cenizas, una vez contenidas, se
ndo el dolor en mi muñeca vendada, tratando desesperadamente de recoger
aro abandono de su esposo? -gritó un reportero, su cámara destellando, capturando cada mo
ra ronca, las lágrimas corrían por mi cara mientr
l suelo frío y duro. Una luz blanca y cegadora, luego la osc
ojos abiertos con lo que parecía una alarma genuina. Estaba i
-Su voz er
ca, se detuvo en el aire. Apartó
distante, a un asistente que esperaba-. Y ase
rlos a mi cabeza sangrante, luego
á seguro de que no q
espalda, su voz
. Está manchada. Lléve
stante. Fueron más pesadas que cualquier dolor físico, más profundas que cualquier herid
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