icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Ocho años de sus mentiras

Capítulo 3 

Palabras:1133    |    Actualizado en: 26/11/2025

ta de Ximena

i cráneo. Se sentía como un martillo neumático contra el concreto.

asa?". Su voz so

z rasposa, las palabras apenas

caba de quedarse dormido". Pero luego, una pausa. "¿Estás bien

za. Se arrodilló a mi lado, su rostro suavizado por la preocupación. Me trajo agua, me ayudó a tomar u

baja. "No quiso decir nada de eso, Ximena. Te quiere". Lo dijo co

e vuelta a la vida que había construido lejos de mí. Escuch

ntentaba concentrarme. Mi cuerpo se sentía pesado, lento. Una extraña fatiga se apoderó de mí, más profunda q

ergio. No podía llamar a un amigo. Conduje yo misma, con la cabez

expediente. "Está tomando fluoxetina para la depresión, ¿verda

do tomando el zolpidem. Me hace sentir atontad

Frunció el ceño. "Esto no es fluoxetina, señora Ramírez"

"¿Qué? Eso es lo que Sergio

de un potente sedante. Y una dosis baja de un antipsicótico. Ciertamente exp

No para el insomnio. Mi mente daba vueltas. Sergio

nipularme, de hacerme creer que estaba perdiendo la cabeza, para que no cuestionara sus mentiras. La revelación

ió en un temblor violento. Mis dientes castañeteaban, aunque la habitación estaba cálida. No era solo el frío; era el terro

esta casa. De esta vida. Tenía que e

pequeña y ornamentada caja de madera en mi tocador. Dentro estaba nuestra "acta de matrimonio", enmarcada. Era un doc

familia. Una figura de palitos de mí, una de Sergio y una diminuta de Mate

i bolso después de nuestra "boda". Decía, con una letra infantil y

igrosa alergia, ahora se retorcían en una burla cruel. Más que todos los cacahuates del mundo. Esta

llá de cualquier cosa que hubiera conocido. No era solo traición; era una aniquilación completa de mi realid

que guardaba en mi buró. La abracé con fuerza, buscando consuelo

oluta y completamente sola. Y lo había e

Mateo. Estaban en casa. Mi corazón latía con fuer

!", gritó Mateo,

su voz una reprimenda baja. "Tu

ce cuando llegara a casa", se quejó Mate

ortable me atravesó. B

¿Brenda también te enseñó a mentirle a tu madre

iertos. Miró a Sergio, luego a mí

ergio, su voz baja. "Lo est

"La verdad sobre ti. La verdad sobre nosotros. La verdad sobre lo que me has estado haciendo. Todo este tiempo". Me m

Podemos sentarnos todos y hablar. Solo necesitas descansar". Todavía intentaba manipularme, calma

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Ocho años de sus mentiras
Ocho años de sus mentiras
“Durante ocho años, renuncié a todo para proteger a mi hijo de su alergia mortal al cacahuate. Esto significaba tres meses de una soledad aplastante cada invierno, mientras él y su padre, Sergio, vivían en una "zona libre de alergias" aparte. Yo lo llamaba soledad; mis doctores lo llamaban depresión estacional. Pero la alergia era una mentira. Los escuché a través de la puerta del departamento: Sergio, mi hijo Mateo y Brenda, su novia de la preparatoria. Le estaban dando a mi hijo su alérgeno a propósito. "Solo un poquito para mantener la alergia fuerte", le indicaba Sergio. Era su boleto para una vida secreta. Cuando Mateo fue hospitalizado más tarde por una reacción, lloró por Brenda, no por mí. "Mami siempre está triste", gimoteó, mientras ella entraba para hacerse la heroína. Luego descubrí que las pastillas que Sergio me daba para mi "depresión" eran en realidad potentes sedantes. No solo mentía; me estaba drogando para mantenerme dócil y confundida. El golpe final fue nuestra acta de matrimonio: una falsificación sin valor. Había construido todo mi mundo sobre cimientos de engaño. Así que me fui, dejándolo con el desastre que él mismo creó, lista para reclamar la vida que me robó.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10