icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Un peón, un hijo, un matrimonio forzado

Capítulo 3 

Palabras:620    |    Actualizado en: 14/11/2025

Rivas

lía de sus labios. Esta isla era mi hogar ahora, en su belleza cruda e indómita. No la

¿O aquella donde era tu conveniente accesorio de relaciones públicas? -Mi voz era áspera, afilada por los dos años de silen

les compromisos sociales y, lo más humillante, limpiaba después de sus encuentros nocturnos con Iliana. Yo era la pareja perfecta y serena, siempre sonriendo, siempre

s ardiendo. No tenía derecho a pe

temente, parecía gen

frustración palpable, pero completamente egoísta-. La reputación de mi familia estaba por los suelos. La prensa nos acosaba. ¡Me llamaron monstruo, me acusaron de abandonarte en el mar!

olutamente carentes de comprensión, que casi me reí. ¿Res

grosamente baja-. Fui arrastrad

hacia el rugido familiar y reconfortante del océano. No me quería de vuelta porque le im

ciado mi educación, moldeado para ser la esposa perfecta de sociedad para su heredero, Leonardo. Nunca fue por amabilidad, no de verdad. Mi trágica historia, la "niña perdida salvada por los filantrópicos Vil

ión en mí. Una distracción conveniente, un reemplazo. Me tomaba de la mano, me ofrecía palabras amables y me decía que era hermosa. Yo, ingenua y desesperada por amor, le había creído. P

ome para enfrentarlo, mi voz firme-, es

se contr

tás siendo una malagradecida!

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Un peón, un hijo, un matrimonio forzado
Un peón, un hijo, un matrimonio forzado
“Hace dos años, mi prometido, Leonardo, le lanzó el único chaleco salvavidas a su amante, Iliana, y me vio ahogarme. Estaba embarazada de su hijo. Me encontró viviendo una vida tranquila como esposa de un pescador en una isla remota, me arrastró de vuelta a su mundo y me reveló una verdad impactante: nuestro hijo, el que creí haber perdido, estaba vivo. Había sido criado por ellos todo este tiempo. Leonardo se divorció de Iliana e intentó obligarme a casarme con él, usando a nuestro hijo como peón. Pero el niño que había criado era un extraño, retorcido por la crueldad de su padre, llamándome "mala mujer". Fue entonces cuando supe que tenía que destruirlos. Regresé a la isla, no como una víctima, sino como Ayla García, la hija perdida del cacique de la isla. -¡Leonardo Villa! -rugió mi padre, su voz resonando por todo el salón-. ¿Te atreviste a tocar a mi hija? ¡Lárgate de mi vista, ahora mismo! Él pensó que podía arruinar mi vida, pero nunca se dio cuenta de que estaba invadiendo mi reino.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10