“Siete días antes de mi boda, un correo anónimo me llevó a un sitio exclusivo para miembros llamado "La Guarida". El video era crudo y explícito. El hombre con la máscara de lobo, con esa mandíbula tan familiar y sus movimientos seguros, era mi prometido, Damián. Pero el verdadero golpe al estómago fue reconocer a la mujer que estaba con él: mi mejor amiga y dama de honor, Catalina. Su traición se convirtió en una pesadilla: un accidente de auto planeado que me costó la vida de nuestro hijo no nacido. Pronto descubrí que Damián nunca me amó; me había propuesto matrimonio solo por las conexiones de mi familia para financiar su startup. Mi mundo entero no era solo una mentira; era un plan frío y calculado que me había dejado rota y sin mi hijo. Creían que me lo habían quitado todo. Estaban equivocados. Acababan de darme una razón para prenderle fuego a su mundo hasta los cimientos.”