“Mi regalo de quinto aniversario de bodas fue una llamada del publicista de mi esposo. Me dijo que fuera a la Agencia 5 del Ministerio Público porque había una "situación". Con mi esposo multimillonario, Elías, siempre había una situación. Cuando llegué, vi a una joven influencer acusándolo de secuestro. Pero el verdadero shock no fue la acusación. Fue su cara: se veía exactamente como yo, cinco años más joven. Elías llegó, pero en lugar de estar enojado, la colmó de afecto, llamándola "Kiara" y regalándole un collar de diamantes. Trató la denuncia de secuestro como un simple pleito de novios. Cuando sus ojos finalmente se encontraron con los míos, la calidez se desvaneció, reemplazada por hielo puro. Me miró como si yo fuera un mueble más. Un policía le murmuró a su compañero: "Esa es la señora Garza. La de verdad. O bueno, la primera". Él me odia. Me culpa por la muerte de su hermana hace cinco años, creyendo que hui y la dejé morir. No sabe que me desmayé mientras corría por ayuda. No sabe de mi enfermedad cardíaca terminal. Así que me tortura con mi réplica viviente, matando lentamente a la mujer que juró amar "hasta que la muerte nos separe". La ironía es que no tiene que esforzarse tanto. Mi doctor acaba de decirme que solo me quedan unas pocas semanas de vida.”