“Betania poseía una belleza ósea exquisita, con un rostro que cautivaba toda la capital, pero su familia había caído en desgracia y cargaba con una deuda enorme. Al mismo tiempo, un hombre audaz e implacable comenzó a perseguirla con una pasión incansable. Corría el rumor de que el distante Señor Swanson había acogido bajo su protección a una mujer de belleza impactante, supuestamente arrebatada a su mejor amigo. Él la colmaba de regalos lujosos y estaba cautivado por cada una de sus palabras. Decían que ella no era simplemente una mujer hermosa, sino un tesoro inigualable que exigía dedicación y atención constante.”