“En el crucero, el primer amor de mi prometido, Cathy Begum, arruinó una actuación importante, lo cual enfureció al grupo mafioso detrás del evento. El líder de la mafia, Nate Adams, declaró que le cortaría las manos a Cathy, las mismas con las que se ganaba la vida como pianista. Mi prometido, Chris Dobson, parecía indiferente, concentrado en darme de comer sopa. Sin embargo, pronto me desmayé. Cuando desperté, me encontré desnuda y atada a la cama en la habitación de Nate. Chris sostenía con ternura las manos de Cathy, con el rostro lleno de preocupación. "Cathy vive con sus manos. No puedo permite que las destrocen. Solo necesitas pasar una noche con Nate, y una vez que se calme, vendré a buscarte". Solté una risa burlona. "¿Qué te hace suponer que él se calmará? ¿Y si se enfurece más?".”