“Mi prometido de veinte años me dejó plantada en el altar por otra mujer, una mentirosa manipuladora que fingía una enfermedad terminal. Para concederle su «último deseo», no solo me exigió el divorcio, sino que él mismo me inyectó una droga para asegurarse de que nunca pudiera tener hijos. El día que intentó casarse con ella, yo contraje matrimonio por poder con un multimillonario en coma para escapar... y mi nuevo esposo despertó.”